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domingo, 2 de septiembre de 2018

Jesús en Jerusalén - Marcos 11-12



Marcos 11-12
Bondad y severidad de Dios

La entrada triunfal a Jerusalén
La maldición de la higuera estéril
La limpieza del templo
La parábola de los labradores malvados

viernes, 3 de octubre de 2014

La buena mano de Dios

Podemos observar en los libros de Esdras y Nehemías, que cuando los israelitas volvieron de la cautividad a Jerusalén, y empezaron a trabajar en la reconstrucción del templo, de la ciudad y de toda su vida ahí, lo que dejaron manifiesto es que regresaron por la bondad de Dios y que volvían como pueblo solo porque Dios había sido misericordioso con ellos. Observemos algunos versículos que nos resaltan esta grande verdad: Dios es bueno y para siempre es su misericordia.

1.   La buena mano de Dios es reconocida y celebrada.

Y cantaban, alabando y dando gracias a Jehová, y diciendo: Porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia sobre Israel. Y todo el pueblo aclamaba con gran júbilo, alabando a Jehová porque se echaban los cimientos de la casa de Jehová. (Esdras 3:11)
El tema de sus alabanzas era la bondad de Dios, pues reconocían y celebraban que por él, estaban ahora echando los cimientos del templo.

2.   La buena mano de Dios inclina el corazón del rey.

…y le concedió el rey todo lo que pidió, porque la mano de Jehová su Dios estaba sobre Esdras. (Esdras 7:6)
Esdras realizó muchas solicitudes al rey, de materiales y de cartas y permisos, etc. Y todo le fue concedido gracias a la buena mano de Dios. Esdras reconoció que fue la buena mano de Dios la que estaba inclinando el corazón del rey a colaborar en todo.
De manera similar le ocurrió a Nehemías, Dios en su bondad inclinó el corazón del rey para que le concediera sus peticiones para regresar a restaurar los muros de Jerusalén.
…Y me lo concedió el rey, según la benéfica mano de mi Dios sobre mí. (Nehemías 2:8)

3.   La buena mano de Dios les protege en el viaje.

Al realizar el viaje de Babilonia a Jerusalén se podían encontrar con varios peligros, entre ellos, de ladrones. Pero ahí estaba la buena mano de Dios para protegerles en todo, de manera que tuvieron un buen viaje.
Porque el día primero del primer mes fue el principio de la partida de Babilonia, y al primero del mes quinto llegó a Jerusalén, estando con él la buena mano de Dios. (Esdras 7:9)
…Y yo, fortalecido por la mano de mi Dios sobre mí, reuní a los principales de Israel para que subiesen conmigo. (Esdras 7:28)
Porque tuve vergüenza de pedir al rey tropa y gente de a caballo que nos defendiesen del enemigo en el camino; porque habíamos hablado al rey, diciendo: La mano de nuestro Dios es para bien sobre todos los que le buscan; mas su poder y su furor contra todos los que le abandonan. (Esdras 8:22)

4.   La buena mano de Dios restaura.

Finalmente, pudieron reconocer, proclamar y celebrar que la reconstrucción de Jerusalén fue lograda gracias a la buena mano de Dios.
…y conocieron que por nuestro Dios había sido hecha esta obra. (Nehemías 6:16)

Reflexionemos en nuestras vidas e identifiquemos cómo la buena mano de Dios ha estado sobre nosotros para restaurarnos a la comunión y adoración a Dios.
En Jesucristo Dios nos ha mostrado toda su bondad y en él nos ofrece su perdón, la reconciliación y la vida de comunión con él.
La restauración de nuestras vidas a la comunión solo puede lograrse por la buena mano de Dios.

Y luego, celebremos y proclamemos que:

¡Dios es bueno y para siempre es su misericordia!

miércoles, 7 de noviembre de 2012

La Comida en la Celebración


La Comida en la Celebración

Empezaremos diciendo que la celebración es adoración. Comemos para la gloria de Dios y proclamamos su bondad para con nosotros. 

Participamos de la celebración cuando disfrutamos de la vida y el mundo en comunidad, confiando en la grandeza, belleza y bondad de Dios. Enfocamos nuestra vida y el universo como la obra de Dios y su regalo para nosotros. 

Celebramos cuando nos juntamos con otros que conocen a Dios, para comer, cantar, bailar y contar historias acerca de lo que Dios ha hecho por nosotros.

En la celebración, la comida cumple un propósito especial. En algunas ocasiones la misma comida contiene simbolismos muy importantes como lo es cuando tomamos la Santa Cena o Cena del Señor. Pero en otras ocasiones no tiene un simbolismo especial, pero resulta muy importante para hacer de la ocasión de la celebración, un momento importante.

Ahora que se aproxima el tiempo de celebración de la navidad, la comida nos hace saber que es un tiempo especial, que tenemos algo que celebrar por lo grande y trascendente que es. Así que cuando saboreemos los exquisitos platillos navideños, pensemos en la bondad de Dios para con nosotros al mandarnos a su Hijo unigénito.

La comida también cobra especial relevancia cuando la compartimos con alguien. Celebramos juntos, compartiendo algo especial en nuestras vidas. Cuando los israelitas celebraban, ellos acostumbraban regalar comida a sus vecinos, porque nadie, por muy pobre que estuviera podía dejar de celebrar algo tan importante, no importaba que no tuviera comida, sus vecinos le regalaban para que pudiera celebrar al igual que ellos con exquisitos platillos. En medio de tantas adversidades o situaciones desfavorables en la vida, ellos sabían que el gozo sagrado era la cura para la desesperación.

Deshonramos a Dios cuando dependemos demasiado del placer pero también cuando evitamos completamente el placer. La celebración hace nuestras tristezas más pequeñas y la bondad de Dios llega a ser más real.

La comida es tan importante en la celebración, que en el cielo tendremos un banquete, no porque necesitemos de alimento, sino por el placer de celebrar. Claro sin el exceso de la glotonería.

Celebremos enfocándonos en la bondad de nuestro gran Dios y compartiendo nuestro pan con otros, con alegría y sencillez de corazón.

lunes, 23 de abril de 2012

Apocalipsis (6a Parte) - Reflexiones sobre el

Audio mensaje.

Dirigido a la Iglesia Bíblica Unidos en Cristo el 18 de diciembre 2011 - José Luis García

http://dl.dropbox.com/u/49197081/Apocalipsis6.mp3

Apocalipsis 17 - 19
Condenación de la gran ramera
La caída de Babilonia
Alabanzas en el cielo
La cena de las bodas del Cordero

martes, 24 de enero de 2012

El dador alegre

"..porque Dios ama al dador alegre" 2 Corintios 9:7

Algunas personas razonan:
Premisa 1 - Dios es dador (Nos dio a su Hijo Jesucristo)
Premisa 2 - Dios me dio su naturaleza en Jesucristo
Conclusión - Yo soy dador, eso es lo que importa. Y si después viene la sonrisa, pues qué bueno.

Pero, entonces, el pasaje debiera decir, Dios ama al dador, no importa que sea un dador triste. Dios ama al dador como sea. O Dios ama al dador alegre y al dador triste.

¿Por qué es alegre el dador alegre?
Porque está satisfecho, pleno en Dios. Ha recibido la abundante gracia de Dios en Jesucristo, quien se hizo pobre para que él fuera enriquecido. Ahora, se encuentra pleno, y por Él, da con alegría.

Valora a Dios y su obra de redención. Se entrega a Él primeramente. Esto, le lleva a dar con alegría.
A vivir en el gozo de Dios. A servir, trabajar, obedecer centrado en Dios.

sábado, 5 de febrero de 2011

Y vimos su gloria 4 - Juan

Restaurando el gozo en la vida.
(Convierte el agua en vino)

El Verbo vino y manifestó su gloria, restaurando el gozo en la vida.
El disfrute y la celebración en la vida son dones de Dios.
Gracias a Él, podemos tener la confianza, que pase lo que pase,
con él en la vida, todo estará bien.
La bondad de Dios se hace real y concreta en la vida
y nos permite celebrar y tener esperanza.

domingo, 14 de marzo de 2010

De una cosa estoy seguro

"Pero de una cosa estoy seguro:
he de ver la bondad del Señor
en esta tierra de los vivientes."
Salmo 27:13

La bondad del Señor, de la cual muchas veces se duda...
es la cosa más cierta y en Cristo él nos ha mostrado toda su bondad.
Bondad...
que salva,
que reconcilia,
que enriquece,
que transforma,
que da vida.

A Dios le ha placido hacernos bien en Jesucristo...
En él se ha hecho cercano,
en él nos ha venido a buscar,
en él, nos sale al encuentro para hacernos bien.

Aunque nosotros no siempre lo veamos,
aunque nosotros no siempre lo deseemos,
Él se recrea en hacernos bien y en ello es glorificado su santo nombre.

De una cosa estoy seguro: Dios es bueno.