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jueves, 12 de enero de 2017

Tema 1: Una vida de comportamiento extraordinario (Hechos 20:17-21)



Serie: Observando el carácter extraordinario de quien sirve en la iglesia del Señor en la práctica.

Tema 1: Una vida de comportamiento extraordinario (Hechos 20:17-21)

por Carlos Astorga

Iglesia Bíblica Unidos en Cristo
"...para que el mundo crea." Juan 17:20-23

martes, 15 de noviembre de 2016

Discurso de despedida de Pablo en Mileto (Carlos N. Astorga)

Discurso de despedida de Pablo en Mileto
(Hechos 20:17-38)
Reflexiones de Carlos N. Astorga, sobre el discurso del Apóstol Pablo a los Ancianos de Éfeso en Hechos 20, y la forma en que describe el llamado y el estilo de vida y ministerio de aquellos que han sido identificados como ancianos de la iglesia. Presenta en la siguiente tabla, frase por frase, ciertas características distintivas del carácter, motivación, visión, y compromiso de un líder. 
17Enviando, pues, desde Mileto a Éfeso, hizo llamar a los ancianos de la iglesia.
18Cuando vinieron a él, les dijo:

Frase
El Líder o Anciano Demuestra…
Vosotros sabéis cómo me he comportado entre vosotros
…una vida de integridad en público
todo el tiempo,
…una vida de constancia
desde el primer día que entré en Asia,
…un testimonio fiel desde el principio
19 sirviendo al Señor
…su compromiso de servir al Señor y no a los hombres
con toda humildad,
…un servicio humilde y sin ostento
y con muchas lágrimas,
…un servicio sacrificial y compasivo
y pruebas que me han venido por las asechanzas de los judíos;
...perseverancia en medio de las pruebas y la oposición
20 y cómo nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros,
…una enseñanza valiente, sin temor a las consecuencias
públicamente y por las casas,
…un compromiso de enseñar en todo lugar público o privado
21 testificando a judíos y a gentiles
…un ministerio sin distinción de raza o clase social
acerca del arrepentimiento para con Dios,
…su compromiso de predicar el arrepentimiento
y de la fe en nuestro Señor Jesucristo.
…su compromiso de predicar la salvación por la fe en Jesús
22 Ahora, he aquí, ligado yo en espíritu, voy a Jerusalén,
…sensibilidad a la guía del Espíritu Santo
sin saber lo que allá me ha de acontecer;
…disposición a seguir al Señor un paso a la vez
23 salvo que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones.
…conciencia del carácter sacrificial del servicio fiel al Señor
24 Pero de ninguna cosa hago caso,
…una disposición inquebrantable a servir sin importar las consecuencias
ni estimo preciosa mi vida para mí mismo,
…una disposición al martirio
con tal que acabe mi carrera con gozo,
…una visión cuyo gozo está en el servicio fiel y perseverante
y el ministerio que recibí del Señor Jesús,
…una determinación a cumplir el llamado recibido del Señor
para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.
…un deseo inquebrantable de proclamar la salvación por gracia contenida en el verdadero evangelio

25 Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, entre quienes he pasado predicando el reino de Dios, verá más mi rostro.

26 Por tanto, yo os protesto en el día de hoy,
…un compromiso con entrenar a otros hombres fieles
que estoy limpio de la sangre de todos;
…una conciencia limpia
27 porque no he rehuido anunciaros
…una certeza de haber cumplido su ministerio
todo el consejo de Dios.
…una determinación a anunciar la palabra sin restricciones ni cláusulas
28 Por tanto, mirad por vosotros,
…una anhelo de santidad en los demás ancianos
y por todo el rebaño
…un deseo de santidad en cada creyente
en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos,
…una correcta comprensión de su llamado y función
para apacentar
…un corazón pastoral
la iglesia del Señor,
…un correcto entendimiento de la iglesia y del Señor de la iglesia
la cual él ganó por su propia sangre.
…una clara comprensión del costo de la salvación


29 Porque yo sé que después de mi partida
...una actitud realista en relación a los riesgos del ministerio
entrarán en medio de vosotros lobos rapaces,
…una actitud alerta a identificar falsos maestros
que no perdonarán al rebaño.
…una conciencia clara respecto al daño que vendrá sobre la iglesia como consecuencia de mal liderazgo
30 Y de vosotros mismos se levantarán hombres

que hablen cosas perversas
…un conocimiento claro del evangelio que le permite identificar enseñanzas perversas
para arrastrar tras sí a los discípulos.
...claridad respecto a riesgo arrasador de la falsa enseñanza
31 Por tanto, velad,
…un anhelo de alentar a otros líderes a permanecer alertas
acordándoos que por tres años,
…un testimonio que respalda sus convicciones
de noche y de día,
…un testimonio de entrega incansable al servicio de la iglesia y sus líderes
no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno.
…un corazón que con sensibilidad exhorta tiernamente a otros a ser fieles al Señor
32 Y ahora, hermanos,
…una relación de amor fraternal con los demás líderes. No como dictador, sino como hermano compañero en el servicio.
os encomiendo a Dios,
…disposición a descansar en el poder y la soberanía de Dios
y a la palabra de su gracia,
…una total dependencia en la Palabra de Dios
que tiene poder para sobreedificaros
…un entendimiento correcto respecto a la fuente de poder en la iglesia
y daros herencia con todos los santificados.
…confianza y esperanza en la fidelidad de Dios a culminar Su obra en la iglesia.
33 Ni plata ni oro ni vestido de nadie he codiciado.
…un testimonio evidente de una vida sencilla y sin avaricia
34 Antes vosotros sabéis

que para lo que me ha sido necesario
…un compromiso a no ser carga innecesaria a otros
a mí y a los que están conmigo,
…un deseo de trabajar para el sustento propio Y el de otros a su alrededor.
estas manos me han servido.
…disposición a trabajar en lo que sea necesario y no solo en lo cómodo
35 En todo os he enseñado que,
…un compromiso con una enseñanza comprensiva (total)
trabajando así,
…un deseo de trabajar con un propósito altruista
se debe ayudar a los necesitados,
…humildad para trabajar buscando el bien de los demás
y recordar las palabras del Señor Jesús,
…una actitud de meditación constante en la Palabra del Señor
que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.
…un deseo de vivir para servir y no para ser servido.
36 Cuando hubo dicho estas cosas,

se puso de rodillas, y oró con todos ellos.
…una actitud no solo de enseñanza sino también de oración humilde por los líderes de la iglesia, en dependencia a Dios
37 Entonces hubo gran llanto de todos; y echándose al cuello de Pablo, le besaban,
…un testimonio que es reconocido en el amor de otros líderes a su alrededor
38 doliéndose en gran manera por la palabra que dijo, de que no verían más su rostro.
…una disposición a seguir el llamado de Dios, a pesar del dolor de la separación de otros amados compañeros de ministerio.

Y le acompañaron al barco.


martes, 26 de mayo de 2015

LA IGLESIA DEL SIGLO XXI Y SUS ASPIRACIONES DE CAMBIO - M. Toxqui

LA IGLESIA DEL SIGLO XXI Y SUS ASPIRACIONES DE CAMBIO
(¿LA DENOMINADA IGLESIA CONTEMOPORÁNEA ES IGLESIA?)
Por Mauricio Toxqui P.

Donde no es honrada la palabra de Dios, no hay iglesia.
Juan Calvino

INTRODUCCIÓN

Hoy, el mundo sin lugar a dudas está sufriendo grandes y profundos cambios. No sería un absurdo afirmar que la palabra clave hoy es cambio. El cambio se nos presenta en todos los niveles, empezando en los más altos, es decir, lo referente a lo filosófico-científico que es el nivel donde nacen las corrientes de pensamiento que guían la labor filosófica, teológica y científica. Estas transformaciones en las corrientes del pensamiento se están filtrando al pueblo a través de los medios masivos de comunicación (cine, radio, TV., prensa, literatura), saturando el pensamiento de la gente y provocando cambios. De esta manera vemos comportamientos que antes no se nos ocurriría vislumbrar, surgen nuevas organizaciones, instituciones y grupos sociales; por ejemplo, vemos a los que proclaman la defensa de los homosexuales, a los grupos que abogan por la liberación de la mujer, a los que discuten las cuestiones de género, a ciertos grupos que defienden la conservación de la ecología pero desde un punto de vista oriental, panteísta, etc.

El presente escrito tiene la finalidad de aproximarnos a este ambiente contemporáneo marcado por el cambio, se reflexiona desde la raíz, es decir, desde el ámbito del conocimiento y se muestra como este ambiente de cambio ejerce influencia en la iglesia local, moviéndola o casi obligándola a ser contemporánea o de otra manera morir.

Primero se considera como el cambio ejerce su influencia en los ministros quienes están al cuidado de la iglesia, luego se hace notar que este ambiente y su influencia origina que surjan los gurús del cambio, término utilizado para enfatizar la confianza plena en ellos, se toma como ejemplo el caso de R. Warren (aunque pude haber escogido otro) específicamente lo que ha escrito en su libro: Una iglesia con propósito, donde nos presenta un nuevo paradigma para la iglesia del siglo XXI.

Luego, sobre la base teológica del movimiento de la reforma se hace un contraste con el llamado paradigma de la iglesia con propósito, se hace notar que este nuevo modelo contemporáneo ha originado algunas preguntas fundamentales para la iglesia de hoy (no se pretende generalizar).

Finalmente se obtienen algunas reflexiones a manera de conclusión.
CAMBIO. Todo este ambiente de cambio hace reflexionar a aquellos obispos y diáconos, es decir líderes, pastores o presbíteros, quienes están al cuidado de la iglesia; para algunos de ellos, la palabra cambio les brota a la conciencia como un tumor molesto, hostil, puesto que el cambio demanda ciertas destrezas o habilidades nuevas como pudieran ser las de administrar, organizar, impactar, hacer muestreos, manejar e interpretar estadísticas, hacer mercadeo o marketing, crear imagen o publicidad, estas destrezas resultan importantes entonces para lograr el cambio (en la iglesia) tan anhelado. Para otros contrariamente, las propuestas por evolucionar no son molestas sino motivantes y alentadoras.

Van surgiendo entonces los profetas de hoy, aquellos ministros u obispos y diáconos heroicos: los administradores, los sicólogos organizacionales, los estadistas; y surge entonces una nueva visión: la mercadotecnia eclesiástica y por lo tanto un nuevo medio de impacto a la cultura: la música contemporánea, y un medio para medir la salud de una iglesia: el diagnóstico organizacional. Así que, se exhorta el día de hoy a las iglesias a que se muevan en esa dirección bajo el lema: “cambiar o morir”; y ¿qué obispo o diácono quiere que su iglesia muera?, ¿qué obispo o diácono quiere que su iglesia sea contada entre las iglesias enfermas, entre las que están en decadencia, de esas que se rehúsan a abandonar sus tradiciones? La tradición eclesiástica viene siendo ahora el enemigo a vencer, tradición viene siendo signo de legalismo y el legalismo es muerte. Cambio viene siendo signo de contemporaneidad, y una iglesia contemporánea entonces es una iglesia saludable, según se garantiza:

Los principios que se encuentran en este libro han sido puestos a prueba una y otra vez, no solo en la iglesia de Saddleback, sino en muchas otras iglesias con propósito, iglesias de todos los tamaños, formas, ubicaciones y denominaciones (Warren, 1998: 22, 23).

De esta manera queda demostrado que el crecimiento o el cambio es posible, medible, factible, práctico, es decir, funciona; y por lo tanto (siguiendo la deducción de esta línea de pensamiento), es verdad, siempre y cuando seamos contemporáneos y abiertos.


LOS GURÚS DEL CAMBIO

En este mar de cambios, inevitablemente surgen profetas, tlatoanis, gurús quienes serían los indicados para guiarnos a través del sendero que deberíamos seguir si es que queremos que la iglesia crezca y no muera, si es que los obispos quieren que la iglesia sea saludable y no enferme como lo afirman algunos ministros:

Rick Warren es la persona a la cual todos debiéramos escuchar y de quien debiéramos aprender. (Robert H. Schuller)
Rick Warren sabe cómo el Señor edifica a la iglesia. (George Brushaber)
Rick Warren es el arquitecto de la iglesia del siglo veintiuno. (Bruce Larson)
Puede salvar (el paradigma propuesto) a su iglesia de la decadencia, de la división y de la muerte. (Charles Chaney). [Warren, 1998]

Entonces parece que se tiene ya el cuadro completo: una nueva visión y unos nuevos obispos y diáconos o líderes más contemporáneos, acordes a los nuevos tiempos, tenemos ya un nuevo paradigma, el paradigma de la iglesia con propósito, según R. Warren. La palabra paradigma viene del griego: paradeigma, que significa modelo. Un paradigma es como un lente que uno se pone para poder ver más claramente la verdad, para filtrar la realidad y concebirla desde el punto de vista del modelo adoptado, entonces este concepto caería dentro del ámbito de la epistemología, es decir, de las fuentes y procedimientos del conocimiento.

Al tratar de vislumbrar este nuevo paradigma como tal y llamarlo así, resulta en una declaración contundente, definitiva, porque cabría preguntar hasta qué punto este paradigma nuevo es uno que sale o emana como fruto de la exégesis bíblica.


EL MOVIMIENTO DE REFORMA (1517)

El movimiento de reforma vino a derrumbar el humanismo de la iglesia católico-romana, juntamente con toda la corrupción y putrefacción, consecuencia de tal humanismo. El hedor del antropocentrismo (ministerio centrado en el hombre) católico-romano fue contrarrestado por el perfume delicioso de la doctrina (fruto de la exégesis bíblica) enseñada por J. Calvino y M. Lutero, sólo por citar a algunos reformadores. El teocentrismo de los reformadores (ministerio centrado en Dios) era y es base suficiente para realizar el ministerio, así como para rendir culto a Dios, teocentrismo también visto como un marco que le diera significado a ese acto de congregar a aquellos que se identifican con la misma fe (entendida la fe como ese cuerpo de doctrina que emana de la exégesis bíblica). La teología de la reforma, vista como modelo nuevo en ese tiempo, fue y es un paradigma (para utilizar el término de R. Warren) enraizado en el pensamiento de Dios y en la misma persona de Dios (el Espíritu Santo), es decir, en los absolutos bíblicos.


EL PARADIGMA DE LA IGLESIA CON PROPÓSITO

Contrastando con lo que hemos dicho anteriormente, cuando se nos presenta un nuevo paradigma (el de la iglesia con propósito) y se dice que este paradigma sí funciona, y esta funcionalidad positiva sería la evidencia de su veracidad, de su legitimidad, entonces sería pertinente a mi parecer, preguntarnos si estamos frente a una especie de pragmatismo doctrina filosófica cuyos exponentes principales son W. James (1842-1910) y J. Dewey (1859-1952) refiriéndonos a esa doctrina filosófica o epistemología que considera al hombre, no como un ser pensante, sino como un ser práctico, como un ser de voluntad y de acción, a quien el intelecto le es dado, no para investigar y conocer la verdad pura, sino para orientarse en la realidad y actuar en la vida. El pragmatismo afirma que la verdad está en la congruencia del pensamiento con los fines prácticos del hombre; lo valido, lo verdadero es lo que resulte útil y provechoso para la conducta humana.

Quiero comentar que desde el día que se me presentó este libro (el cual contiene las bases de este nuevo paradigma), como el libro que debería ser obligatorio para realizar el ministerio en un mundo contemporáneo, me surgieron dos preguntas principales y estas se convirtieron en una inquietud: ¿Acaso no sabemos cuál es el propósito de la iglesia? ¿Acaso no sabemos cómo será cumplido este propósito de manera cabal? Si la respuesta fuera negativa, esto es, que no sabemos, o que no tenemos muy claro cuál es ese propósito, y mucho menos, cómo se alcanzará dicho propósito, y si esta respuesta negativa fuera dada por algunos obispos o diáconos, es decir, líderes de iglesias, entonces la pregunta siguiente sería ¿Podemos ser obispos o diáconos si no sabemos el propósito de la iglesia a grado tal, que necesitamos unos gurús que nos lo digan? Y otra pregunta: Entonces ¿qué nombre recibe aquello que esos obispos o diáconos hacen dentro de la iglesia, si no saben? Ante esta confusión contemporánea, la de ubicar cuál es el propósito y el cómo será cumplido dicho propósito surgen como un manantial refrescante las palabras del Dr. Chafer, (1974: Tomo 1, 1173-1174) cuando dice:

Nada hay en este Universo que pueda ser tan fundamental o decisivo como el propósito de Dios. Compárese el pasaje que acabamos de citar[ i.e. Rom. 8: 28-29] con efesios 1: 4-12. En este último se hallan afirmaciones tan contundentes como las siguientes: “nos escogió en él” (v. 4); “habiéndonos predestinado” (v. 5); “según el puro afecto de su voluntad” (v. 5); “el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en mismo” (v. 9); “habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad” (v. 11); se declara que el objetivo divino es “para que fuésemos santos y sin mancha delante de él” (v. 4); “para alabanza de la gloria de su gracia” (v. 6); “de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos” (v. 10); y “a fin de que seamos para alabanza de su gloria” (v. 12). (Las negritas son mías.)

A la luz de estas contundentes verdades, de estos absolutos bíblicos, el Dr. Warren podría haber resuelto su miedo al fracaso cuando inició el trabajo en Saddleback:

Me abrumaba el temor al fracaso ¿qué pasaría si no sucedía? [refiriéndose a la funcionalidad de su paradigma: la iglesia con propósito] ¿Esta visión realmente provenía de Dios, o simplemente era el alocado sueño de un joven idealista de 26 años? (Warren, 1998: 48, 49)

A mi parecer, ante este temor humanista, antropocéntrico, las palabras del Dr. Chafer (1998: Tomo 1, 1175-1176) parecen pertinentes para aquellos ministros temerosos:

No sirve el objetar, como hacen los arminianos, que Dios ha dejado los resultados todos de Su plan soberano, en cuanto afecta al grupo de los elegidos, en las propias manos de éstos, sino que no necesita apelar, en caso de fracaso, a la excusa de una coartada, por la sencilla razón de que no habrá tal fracaso. No cabe mayor ofensa a Dios, por parte de personas piadosas, que pretender que la realización del plan soberano de Dios haya de estar condicionada por las causas segundas. Un Dios al que se degrada y deshonra de esta manera, se torna, para la mente humana, alguien a quien de ninguna manera se puede llamar Dios.... Después de todo, las opiniones humanas, saturadas de autosuficiencia y afectadas por el deseo satánico de independizarse de Dios, carecen de auténtico valor. Y el tema entero de la predestinación escapa a las humanas perspectivas.... El Espíritu Santo que es el Autor divino afirma precisamente que lo que Dios planea, lo lleva a cabo hasta su consumación gloriosa.

Las aseveraciones del Dr. Chafer son muy fuertes a mi parecer, pero no solamente eso, la teología que emana de la reforma protestante, específicamente la teología de Calvino, es contundente en sus afirmaciones teocéntricas, y si esta teología emana de la exégesis bíblica, entonces podemos decir que tenemos el cimiento de lo que llamamos ministerio porque tendríamos la certeza de estar fundamentados en los apóstoles y profetas, y si este cuerpo doctrinal al que llamamos la fe, que una vez fue dada a los santos (Judas 3), nos ha sido enseñada por los reformadores, yo me pregunto: ¿Es la doctrina de los reformadores a la que R. Warren (1998: 61, 217) hace referencia como teoría? Cuando dice:

Cualquiera que seriamente desea ser práctico en el ministerio [¿pragmatismo?] y no simplemente andar con teorías [¿teología?] debe estar dispuesto a vivir con la tensión de lo que Bruce y Marshall Shelley llama “nuestro llamado ambidiestro”.... Cuando pregunto a los nuevos convertidos que bautizo qué los atrajo a la familia de nuestra iglesia, nunca he oído a alguno que me diga: “fue la Teología de la Reforma en la cual ustedes creen”.

¿Qué decir cuando se presenta a la teología de los reformadores como un simple folleto pasado de moda, al cual, por supuesto, hay que hacer contemporáneo o reemplazar? ¿Qué decir cuando el estudio bíblico (hermenéutica bíblica) tal y como nos fue legado por los reformadores se desvanece en esa densa bruma que es el pragmatismo eclesiástico contemporáneo? El hombre actúa de la manera en la cual piensa, así, este nuevo modelo desde la perspectiva arminiana, queda muy bien, pero si lo vemos desde la perspectiva de la teología de los reformadores queda muy lejos de lo que la Escritura enseña acerca de la iglesia.

Porque cuando el Dr. Chafer menciona a los arminianos, debemos entender que son los que enseñan que un sujeto puede resistirse al llamado de Dios para la regeneración, y son también quienes defienden la posición que vislumbra los propósitos divinos como una colaboración entre Dios y el hombre (sinergismo) para que estos puedan cumplirse cabalmente, en lo referente a la vida cristiana como tal y el ministerio. Por esto, me parece que este esfuerzo humano contemporáneo etiquetado como igle-crecimiento es uno que no está honrando a la Palabra de Dios, pues depende del esfuerzo humano.


PREGUNTAS FUNDAMENTALES EN MEDIO DE ESTE AMBIENTE CONTEMPORÁNEO DE CAMBIO

Hay preguntas que son fundamentales, y unas de esas preguntas hoy, me parece que son: ¿Cuál es el propósito de la iglesia local? ¿Cuál es la razón de ser y de existir de la iglesia local? ¿Cuál es el núcleo de identidad de la iglesia? Las voces son múltiples y tan fuertes que ya no se oye nada.

Pareciera que hoy, cuando las propuestas de cambio se nos presentan como un monumento al antropocentrismo ulterior, la voz de los reformadores surge como un oasis en medio del desierto y este es el énfasis que se propone en este breve escrito: “A las fuentes”, es decir, al estudio de las Escrituras en los idiomas originales. El ministro y la iglesia tienen que dedicarse a la exégesis bíblica como la prioridad fundamental para su servicio a los santos (la iglesia). Si no están haciendo esto, a mi parecer, están perdiendo el tiempo miserablemente. La declaración de los autores bíblicos se nos ofrece hoy como un ungüento que alivia ese tumor maligno, cuando se afirma:

He. 4:12
La palabra de Dios es 1.viva y por lo tanto 2.eficaz... ¿Qué más necesita el ministro y la iglesia para realizar el ministerio? Sola Escritura proclamaron los reformadores.

2 Ti. 3:16-17
Toda Escritura es 1.inspirada por Dios y por lo tanto 2.útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, (pues el objetivo de la Escritura queda claro cuando dice) a fin de que el hombre de Dios sea 1.perfecto, 2.equipado para toda buena obra.

¿Qué más necesita el hombre de Dios para aspirar a la madurez más que el soplo divino?, ¿qué necesidad hay de malabares pragmáticos?, ¿qué necesidad hay de estrategias novedosas o contemporáneas?, ¿qué necesidad hay del ingenio humano más que del aliento divino? Pero cuando el soplo de Dios que es la Palabra, ha sido reemplazado por el esfuerzo humano, entonces estamos en condiciones de esperar putrefacción eclesiástica, quiero decir, estamos en condiciones para vislumbrar no muy lejos la preparación para la apostasía, y la entrada triunfal del Anticristo.

Asimismo en Ef. 4:11-12
Y él dio a algunos el ser apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros (¿para qué dio a estos hombres a la iglesia?) a fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio (¿en qué consiste la obra del ministerio?) para la edificación del cuerpo de Cristo. Si Dios es quien ha dado lo necesario para edificar el cuerpo que es la iglesia, ¿cómo nos atreveríamos a añadir algo más? Ni la música, ni el edificio, ni los talentos; en definitiva, el hombre no puede hacer crecer la iglesia por muy contemporáneos que seamos. Es responsabilidad del hombre (el ministro) permitir que sea Dios quien gobierne a su pueblo (los elegidos, la iglesia) por medio solamente de su Palabra. ¡Qué Dios nos libre de querer adjudicarnos lo que sólo le pertenece a él!


UNA NOTA FINAL DE REFLEXIÓN

Cuando se pretende sutilmente sustituir la Sola Escritura por el esfuerzo humano (iglecrecimiento) cualquiera que haga una nota de advertencia creo que prestará un servicio a los santos.

No existe el así llamado ministerio exitoso. El pragmatismo queda descartado, pues es Cristo quien hace crecer al cuerpo, y entonces no depende de que un método o un paradigma resulte práctico o útil, puesto que hemos visto que sólo la Escritura es útil, y en ese sentido los obispos y diáconos harían bien en seguir los lineamientos del apóstol cuando exhorta en 1 Ti. 4:13-16:

ocúpate en la lectura de las Escrituras [fascinante la nota adjunta que dice: dedícate a leer], la exhortación y la enseñanza.... Ten cuidado (primero) de ti mismo (y entonces) de la enseñanza; persevera en estas cosas, porque haciéndolo asegurarás la salvación tanto para ti mismo como para los que te escuchan.

Una iglesia que enfatiza el uso de sillas cómodas para agradar a los oyentes, que busca la música sabrosa (o contemporánea) diseñada para elevar la calidad del culto pues la calidad está enfocada al congregante, una iglesia que promueve un culto de calidad está buscando ofrecer a sus clientes la mejor iglesia, es decir, la mejor opción. El hedor de un culto antropocéntrico (culto centrado en el hombre) es contrarrestado por el perfume delicioso de la doctrina que nos aproxima a la contemplación de la magnífica gloria del Dios Trino. Juan Calvino (1967: 814) dice:

Vamos diciendo que el puro ministerio de la Palabra y la limpia administración de los sacramentos son prenda y arras de que hay Iglesia allí donde vemos tales cosas.

Por lo tanto, haríamos bien en preguntarnos si lo que llamamos iglesia contemporánea el día de hoy, es iglesia.



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Bibliografía
Calvino, Juan. Institución de la Religión Cristiana, Fundación Editorial de Literatura Reformada, Tomo II, 1967. Países Bajos.
Chafer, L.S. Teología sistemática, Publicaciones Evangélicas Europeas, Tomo I, 1974. E.U.A
Warren, Rick, Una Iglesia con Propósito, Vida. 1998, E.U.A

The Lockman foundation, Biblia de Las Américas, 1986, E.U.A