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viernes, 21 de octubre de 2016
miércoles, 25 de febrero de 2015
Viviendo Centrados En La Cruz
Mensaje para el XV aniversario de la Iglesia Bíblica Unidos
en Cristo, en Monterrey, NL.
22 febrero 2015
José Luis García
Viviendo centrados en la cruz
Juan 19
·
Vivir centrados en la cruz… es vivir
en la gracia de Dios
o
Aceptando
el servicio de gracia de Cristo.
o
Le quitaron su túnica – al que ya antes se la
había quitado
o
Servicio a los indignos
o
Servicio a los malos y traicioneros, incluso a
los enemigos
o
El lavado de los pies como ejemplo para la vida
cristiana
o
Sirviendo
a otros con gracia.
·
Vivir centrados en la cruz… es vivir por fe
o
El mensaje de la cruz – Dios se revela
escondiéndose
o
“Mi poder se perfecciona en la debilidad”
o
Las paradojas de la vida cristiana
·
Vivir centrados en la cruz… es disfrutar de la nueva vida en Cristo
o
Un manantial que quita el pecado del mundo
o
Un manantial que da vida – agua viva
o
La comunión con Dios y unos con otros
·
Vivir centrados en la cruz… es
enfrentar la vida con esperanza y gozo
o
La resurrección de Cristo
o
La realeza de Cristo
o
La tristeza se convertirá en gozo
·
Vivir centrados en la cruz… es proclamar
la salvación que hay en Cristo
o
La resurrección de Cristo – ve y dile a tus
hermanos
o
La resurrección de Cristo – y me seréis testigos
La iglesia celebra lo que sucedió en el Calvario, cuando el
mundo pensaría que no es algo para celebrar sino para lamentar.
La iglesia celebra porque ahí se reveló el Señor en toda su
gloria, estando oculto en medio de debilidad.
Al celebrar la iglesia tiene fe, en que aún en las horas
oscuras, Dios está ahí presente.
Al celebrar proclama que es una iglesia débil que se gloría
en la cruz de Cristo, y por él el mundo le es crucificado y solo Cristo es
glorificado en medio de su debilidad.
El celebrar manifiesta su esperanza y fuente de gozo.
Al celebrar proclama el evangelio de Dios que es poderoso y
donde las personas pueden encontrarse con Jesús, el autor de una salvación tan
grande.
miércoles, 9 de enero de 2013
Gilgal - Josué 5:1-12
En
Gilgal
Josué 5:1-12
(heb. Gilgâl, "círculo
[rueda]" [de piedra]).
1. Lugar de consagración. La circuncisión.
Donde la maldad es desechada y rueda colina abajo.
“ En
aquel tiempo Jehová dijo a Josué: Hazte cuchillos afilados, y vuelve a
circuncidar la segunda vez a los hijos de Israel” (Josué 5:2)
Justo al entrar a la tierra
prometida, después de 40 años de estar vagando en el desierto, Dios le dice a
Josué que circuncide al pueblo. Uno pensaría que esto es algo extraño, pues si
están por enfrentar la batalla contra una gran ciudad amurallada, deben estar
descansados y fuertes; y no debilitar a todos los varones con una cirugía.
Pero esta no era una cirugía “sin
sentido”, sino la señal del pacto con Dios. Y esta nueva generación que se
había criado en el desierto necesitaba no solo saber quiénes eran ellos como
pueblo, esto es, el pueblo del pacto; sino también quién era Dios que los había
sacado de Egipto y los traía a esta tierra a la cual los va a introducir.
La circuncisión les recordaba
que Dios es el Dios del Pacto y que él es un Dios Santo. Ahí en Gilgal, sus
prepucios habían de rodar colina abajo, antes de poder entrar a la tierra
prometida.
Así nosotros, recordemos que
somos el pueblo de Dios, de un Dios que ha hecho un pacto de gracia con
nosotros y que Él es un Dios santo. Tengamos nuestro “Gilgal” y dejemos que
nuestras maldades rueden colina abajo y preparémonos para ver a Dios victorioso
actuando en este mundo, usando a su iglesia.
2. Lugar de vindicación. La
Circuncisión.
Donde el oprobio es quitado y rueda colina abajo.
“Y
Jehová dijo a Josué: Hoy he quitado de vosotros el oprobio de Egipto.”
(Josué 5:9)
Los pueblos de alrededor se
burlaban de los israelitas diciendo que su Dios los sacó de Egipto y no pudo
introducirlos a la Tierra Prometida, por eso los traía dando vueltas por el
desierto. Salieron de Egipto y no les va mejor, sino peor, decían en burlas.
Nunca entrarán en el reposo de la tierra de Canaán, solo andarán de errantes,
pensaban.
Pero en Gilgal, esta afrenta “rueda”
colina abajo. No más oprobio. Pues en este momento Dios está por introducirlos
a la Tierra Prometida y comerán de sus frutos.
Cuántas veces el pueblo de
Dios ha sido objeto de burlas y oprobio. Piensan muchos que a los cristianos
les va peor, que nunca recibirán las promesas. Aún los creyentes pueden llegar
a desanimarse y ese oprobio pesa sobre sus hombros. No lo lograrán jamás. Nunca
podrán hacer algo mejor. Decían. Hasta que en Gilgal, Dios le pone fin al
oprobio. Llega el Día en que Dios vindica a su Pueblo y Su Nombre es
glorificado.
3. Lugar de celebración. La
Pascua.
Donde, por la sangre del cordero, dejarán de andar en círculos por el
desierto.
“Y
los hijos de Israel acamparon en Gilgal, y celebraron la pascua a los catorce
días del mes, por la tarde, en los llanos de Jericó. Al otro día de la
pascua comieron del fruto de la tierra, los panes sin levadura, y en el mismo
día espigas nuevas tostadas. Y el maná cesó el día siguiente, desde que
comenzaron a comer del fruto de la tierra; y los hijos de Israel nunca más
tuvieron maná, sino que comieron de los frutos de la tierra de Canaán aquel año.”
(Josué 5:10-12)
Después de ser circuncidados
y sanar, el pueblo celebra la fiesta de la pascua. Recuerdan la opresión de
Egipto, la salvación de Dios, la muerte de los primogénitos, el derramamiento
de la sangre del cordero y por ello, alaban y celebran.
Ahora, saben bien que si van
a entrar a la Tierra Prometida, es por obra de Dios, no por ser ellos un pueblo
más excelente. Celebran la bondad de Dios. Comen los frutos de la tierra, cesa
el maná, Su Fidelidad es Notoria.
En Gilgal celebran, ahora
dejarán de dar vueltas en el desierto. Gracias a Dios, su redentor.
La iglesia, el pueblo de Dios,
sabe que tiene un reposo en Cristo, gracias a su sangre derramada para perdón de
los pecados. Su sacrificio en la cruz nos justifica, nos reconcilia, nos
santifica; Y esto es para celebrarse. Dios es nuestro redentor. Basta ya el
tiempo de andar vagando, en Él estamos completos, en Él hay comunión.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
La Comida en la Celebración
Empezaremos
diciendo que la celebración es adoración. Comemos para la gloria de Dios y
proclamamos su bondad para con nosotros.
Participamos de la celebración cuando
disfrutamos de la vida y el mundo en comunidad, confiando en la
grandeza, belleza y bondad de Dios. Enfocamos nuestra vida y el universo como
la obra de Dios y su regalo para nosotros.
Celebramos cuando nos juntamos con
otros que conocen a Dios, para comer, cantar, bailar y contar historias acerca
de lo que Dios ha hecho por nosotros.
En la
celebración, la comida cumple un propósito especial. En algunas ocasiones la
misma comida contiene simbolismos muy importantes como lo es cuando tomamos la
Santa Cena o Cena del Señor. Pero en otras
ocasiones no tiene un simbolismo especial, pero resulta muy importante para
hacer de la ocasión de la celebración, un momento importante.
Ahora que
se aproxima el tiempo de celebración de la navidad, la comida nos hace saber que
es un tiempo especial, que tenemos algo que celebrar por lo grande y
trascendente que es. Así que cuando saboreemos los exquisitos platillos
navideños, pensemos en la bondad de Dios para con nosotros al mandarnos a su
Hijo unigénito.
La comida
también cobra especial relevancia cuando la compartimos con alguien. Celebramos
juntos, compartiendo algo especial en nuestras vidas. Cuando los israelitas
celebraban, ellos acostumbraban regalar comida a sus vecinos, porque nadie, por
muy pobre que estuviera podía dejar de celebrar algo tan importante, no
importaba que no tuviera comida, sus vecinos le regalaban para que pudiera
celebrar al igual que ellos con exquisitos platillos. En medio de tantas
adversidades o situaciones desfavorables en la vida, ellos sabían que el gozo
sagrado era la cura para la desesperación.
Deshonramos
a Dios cuando dependemos demasiado del placer pero también cuando evitamos completamente
el placer. La celebración hace nuestras tristezas más pequeñas y la bondad de
Dios llega a ser más real.
La comida
es tan importante en la celebración, que en el cielo tendremos un banquete, no
porque necesitemos de alimento, sino por el placer de celebrar. Claro sin el
exceso de la glotonería.
Celebremos enfocándonos en la bondad de nuestro gran
Dios y compartiendo nuestro pan con otros, con alegría y sencillez de corazón.
sábado, 5 de febrero de 2011
Y vimos su gloria 4 - Juan
Restaurando el gozo en la vida.
(Convierte el agua en vino)
El Verbo vino y manifestó su gloria, restaurando el gozo en la vida.
El disfrute y la celebración en la vida son dones de Dios.
Gracias a Él, podemos tener la confianza, que pase lo que pase,
con él en la vida, todo estará bien.
La bondad de Dios se hace real y concreta en la vida
y nos permite celebrar y tener esperanza.
(Convierte el agua en vino)
El Verbo vino y manifestó su gloria, restaurando el gozo en la vida.
El disfrute y la celebración en la vida son dones de Dios.
Gracias a Él, podemos tener la confianza, que pase lo que pase,
con él en la vida, todo estará bien.
La bondad de Dios se hace real y concreta en la vida
y nos permite celebrar y tener esperanza.
viernes, 28 de enero de 2011
Haciendo Memoria
“De las misericordias de Jehová haré memoria, de las alabanzas de Jehová, conforme a todo lo que Jehová nos ha dado, y de la grandeza de sus beneficios hacia la casa de Israel, que les ha hecho según sus misericordias, y según la multitud de sus piedades.” Isaías 63:7
Hacer memoria, puede ser un ejercicio beneficioso, pero también puede ser algo nocivo. En ocasiones no sabemos recordar de la manera correcta, y esto nos puede llevar a deprimirnos, entristecernos, enfurecernos y amargarnos. Así que, al hacer memoria, debemos enfocar, las misericordias de Dios en nuestras vidas, como dice el profeta Isaías, de esta forma, el recordar, nos llevará a adorar a Dios y tener ánimo para seguir adelante sirviendo al Señor con gozo.
1. Haciendo memoria, adoramos a Dios, al reconocer que él tiene parte en nuestras vidas.
Este domingo será un día muy importante en la vida de la iglesia (IBUC), ya que tendremos un tiempo especial para detenernos y recordar lo bueno que el Señor ha sido con nosotros; y al hacerlo, responder con adoración y celebración por su gran fidelidad. Pues por la gracia de Dios somos lo que somos. Así que al recordar cada actividad, cada bendición, cada momento de compartir y de ser edificados, los esfuerzos por llevar su evangelio y proclamar su Palabra, reconocemos la buena mano de Dios sobre su iglesia, y le adoramos.
2. Haciendo memoria somos animados a seguir adelante sirviendo a Dios con gozo.
Al hacer memoria de la bondad de Dios a nuestras vidas, también somos animados a seguir adelante, sirviéndole, viviendo para él. Pues el que fue fiel en el año que pasó, seguirá siendo fiel en el futuro. Cuando aprendemos a recordar, aprendemos a ver la vida desde la perspectiva correcta, la bondad de Dios se hace más real en nuestra vida diaria y podemos enfrentar con gozo y esperanza cualquier cosa que se nos presente, pues estamos seguros de que con Dios, todo estará bien.
Hagamos memoria juntos, este próximo domingo, y dejemos que nuestros hijos sepan nuestras memorias, para que también ellos aprendan a recordar lo importante y enfocar en sus vidas en la bondad de Dios.
IBUC - 13 Años de Ministerio...
Hacer memoria, puede ser un ejercicio beneficioso, pero también puede ser algo nocivo. En ocasiones no sabemos recordar de la manera correcta, y esto nos puede llevar a deprimirnos, entristecernos, enfurecernos y amargarnos. Así que, al hacer memoria, debemos enfocar, las misericordias de Dios en nuestras vidas, como dice el profeta Isaías, de esta forma, el recordar, nos llevará a adorar a Dios y tener ánimo para seguir adelante sirviendo al Señor con gozo.
1. Haciendo memoria, adoramos a Dios, al reconocer que él tiene parte en nuestras vidas.
Este domingo será un día muy importante en la vida de la iglesia (IBUC), ya que tendremos un tiempo especial para detenernos y recordar lo bueno que el Señor ha sido con nosotros; y al hacerlo, responder con adoración y celebración por su gran fidelidad. Pues por la gracia de Dios somos lo que somos. Así que al recordar cada actividad, cada bendición, cada momento de compartir y de ser edificados, los esfuerzos por llevar su evangelio y proclamar su Palabra, reconocemos la buena mano de Dios sobre su iglesia, y le adoramos.
2. Haciendo memoria somos animados a seguir adelante sirviendo a Dios con gozo.
Al hacer memoria de la bondad de Dios a nuestras vidas, también somos animados a seguir adelante, sirviéndole, viviendo para él. Pues el que fue fiel en el año que pasó, seguirá siendo fiel en el futuro. Cuando aprendemos a recordar, aprendemos a ver la vida desde la perspectiva correcta, la bondad de Dios se hace más real en nuestra vida diaria y podemos enfrentar con gozo y esperanza cualquier cosa que se nos presente, pues estamos seguros de que con Dios, todo estará bien.
Hagamos memoria juntos, este próximo domingo, y dejemos que nuestros hijos sepan nuestras memorias, para que también ellos aprendan a recordar lo importante y enfocar en sus vidas en la bondad de Dios.
IBUC - 13 Años de Ministerio...
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