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domingo, 10 de junio de 2018
martes, 29 de mayo de 2018
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domingo, 18 de marzo de 2018
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domingo, 21 de enero de 2018
domingo, 14 de enero de 2018
martes, 2 de mayo de 2017
sábado, 19 de noviembre de 2016
martes, 15 de noviembre de 2016
Cántico de vivir por la fe - Habacuc 3 (Arturo Terrazas)
Predicación de Arturo Terrazas
el 30 de octubre 2016 en Iglesia Evangélica de la Gracia ( http://www.porgracia.es/ )
Habacuc 3
Enlace al audio: Cántico de vivir por la fe
miércoles, 26 de octubre de 2016
Por la Fe - Hebreos
Definición de la fe: Certeza y
convicción. (11:1)
Pues la fe es
la certeza de lo que se espera
la convicción de lo que no se ve
La fe de los antiguos. (11:2-16)
Acciones realizadas por la fe
Por la fe
Alcanzaron buen testimonio los antiguos
Entendemos la creación del universo
Ofreció Abel más excelente sacrificio
Fue traspuesto Enoc
Preparó el arca Noé
Obedeció Abraham
Recibió fuerzas para concebir Sara
Salieron multitud de descendientes de Abraham
Perseverancia en la fe
Murieron sin haber recibido lo prometido
Sino mirándolo de lejos
creyéndolo
saludándolo
confesando que eran extranjeros y peregrinos
La fe de los patriarcas: (11:17-22)
La prueba de la fe
Abraham ofreció a Isaac
pensando en que Dios es poderoso
cuando fue probado
habiendo recibido la promesa
Las bendiciones y profecías por la fe
Isaac bendijo a Jacob y a Esaú
Jacob bendijo a los hijos de José y adoró
José mencionó el éxodo de Israel y dio mandamientos sobre sus huesos
La fe en tiempos de Moisés: (11:23-31)
La fe de sus padres
Los padres de Moisés lo escondieron
La fe de Moisés
Rehusó llamarse hijo de la hija de faraón
Dejó Egipto
Celebró la pascua
La fe del pueblo
Pasaron el mar rojo
Cayeron los muros de Jericó
La fe de Rahab
No pereció
La fe de muchos otros: (11:32-40)
Proezas extraordinarias por la fe
Muchos hicieron cosas extraordinarias
Sufrimientos por la fe
Otros sufrieron extraordinariamente
No recibieron lo prometido
Pues la fe es
la certeza de lo que se espera
la convicción de lo que no se ve
La fe de los antiguos. (11:2-16)
Acciones realizadas por la fe
Por la fe
Alcanzaron buen testimonio los antiguos
Entendemos la creación del universo
Ofreció Abel más excelente sacrificio
Fue traspuesto Enoc
Preparó el arca Noé
Obedeció Abraham
Recibió fuerzas para concebir Sara
Salieron multitud de descendientes de Abraham
Perseverancia en la fe
Murieron sin haber recibido lo prometido
Sino mirándolo de lejos
creyéndolo
saludándolo
confesando que eran extranjeros y peregrinos
La fe de los patriarcas: (11:17-22)
La prueba de la fe
Abraham ofreció a Isaac
pensando en que Dios es poderoso
cuando fue probado
habiendo recibido la promesa
Las bendiciones y profecías por la fe
Isaac bendijo a Jacob y a Esaú
Jacob bendijo a los hijos de José y adoró
José mencionó el éxodo de Israel y dio mandamientos sobre sus huesos
La fe en tiempos de Moisés: (11:23-31)
La fe de sus padres
Los padres de Moisés lo escondieron
La fe de Moisés
Rehusó llamarse hijo de la hija de faraón
Dejó Egipto
Celebró la pascua
La fe del pueblo
Pasaron el mar rojo
Cayeron los muros de Jericó
La fe de Rahab
No pereció
La fe de muchos otros: (11:32-40)
Proezas extraordinarias por la fe
Muchos hicieron cosas extraordinarias
Sufrimientos por la fe
Otros sufrieron extraordinariamente
No recibieron lo prometido
"Por tanto, también nosotros,
que estamos rodeados de una multitud tan grande de testigos, depojémonos del
lastre que nos estorba, en especial del pecado que nos asedia, y corramos con
perseverancia la carrera que tenemos por delante." (12:1)
Corramos
No dice "corran", ni "corro" sino corramos. En un mundo individualista donde cada quien mira por lo suyo propio, la exhortación se nos presenta de tal manera que tenemos que reflexionar en que no se trata solo de mi Dios y yo y "qué me importan los demás". Sino que la carrera de la fe tiene una dimensión corporativa donde los unos se preocupan por los otros.
También
Esta carrera es posible, ya otros han estado en ella. Aunque bien nos dijo el Señor que la puerta es estrecha y el camino angosto y poco transitado, pero es posible la perseverancia, gracias a su infinita misericordia.
Con perseverancia
Es una carrera en la que es necesario el aguante.
Que tenemos por delante
Es lo que se espera de nosotros.
Despojémonos
Es necesario que nos despojemos de todo aquello que nos impide o entorpece en el correr.
En especial del pecado que nos asedia
Despojémonos del pecado. Cristo se ofreció una sola vez para quitar el pecado y nos llama a no continuar en el pecado. El pecado asedia, de fuera y de dentro. Acudamos a nuestro fiel y misericordioso sumo sacerdote quien fue tentado en todo pero sin pecado y puede socorrernos.
Corramos
No dice "corran", ni "corro" sino corramos. En un mundo individualista donde cada quien mira por lo suyo propio, la exhortación se nos presenta de tal manera que tenemos que reflexionar en que no se trata solo de mi Dios y yo y "qué me importan los demás". Sino que la carrera de la fe tiene una dimensión corporativa donde los unos se preocupan por los otros.
También
Esta carrera es posible, ya otros han estado en ella. Aunque bien nos dijo el Señor que la puerta es estrecha y el camino angosto y poco transitado, pero es posible la perseverancia, gracias a su infinita misericordia.
Con perseverancia
Es una carrera en la que es necesario el aguante.
Que tenemos por delante
Es lo que se espera de nosotros.
Despojémonos
Es necesario que nos despojemos de todo aquello que nos impide o entorpece en el correr.
En especial del pecado que nos asedia
Despojémonos del pecado. Cristo se ofreció una sola vez para quitar el pecado y nos llama a no continuar en el pecado. El pecado asedia, de fuera y de dentro. Acudamos a nuestro fiel y misericordioso sumo sacerdote quien fue tentado en todo pero sin pecado y puede socorrernos.
miércoles, 4 de noviembre de 2015
Sola Fide: Solo por fe
Sola Fide: Solo por fe
Romanos 1:17
Al igual que la doctrina de la sola scriptura, esta
enseñanza acerca de la salvación por fe solamente, formó parte del corazón del
Movimiento de Reforma. Es una doctrina fácil de ver en la Palabra de Dios. Hay
múltiples pasajes donde claramente se expresa que la salvación es por fe
solamente y no por obras. Para Martín Lutero la enseñanza de la justificación
por fe solamente era el principio sobre el cual la iglesia se levanta o cae.
Hay doctrinas que los cristianos maduros y eruditos tienen libertad para
interpretarlas en formas diferentes.
Pero esta doctrina representa el corazón de la fe cristiana no solo para
Lutero, Calvino y los demás reformadores, sino también para nosotros.
En el caso de Lutero lo que le atormentaba era que a pesar
de ser un monje ejemplar no encontraba la paz para su alma, esto le hacía
confesarse constantemente, describiendo ese período como uno de gran
desesperación, a tal grado que cuando alguien le preguntó si amaba a Dios,
respondió "¿Amar a Dios?... Yo a veces lo odio". Hasta que estudiando
y enseñando el libro de Romanos entre 1510- 1517 entendió la frase de Romanos
1:17, "el justo por la fe vivirá". Cuando esto pasó pronunció
estas palabras:
"Finalmente, meditando día y noche, por la misericordia de Dios, yo... comencé a entender que la justicia de Dios es aquella a través de la cual el justo vive como un regalo de Dios, por fe... con esto yo me sentí como si hubiese nacido de nuevo por completo, y que hubiese entrado al paraíso mismo a través de las puertas que habían sido abiertas ampliamente."
La Salvación mal entendida
En nuestro contexto latinoamericano algunas personas creen
que van ir al cielo, y no pueden ir al infierno, porque nunca han matado a
nadie, ni han robado, ni han sido infieles a su cónyuge. Aunque reconocen haber
dicho algunas mentiras también se responden ¿quién no las ha dicho? Otros
piensan "No soy el más santo de todos, pero tampoco soy el peor; de manera
que espero que Dios pueda tomar eso en cuenta". La gente piensa que cuando
Dios examine su vida, se librarán del infierno porque sus obras no son tan
malas como las de otros. Desafortunadamente pensamos así porque no vemos lo
malvado que es nuestro corazón y nuestra ciega conciencia no nos permite verlo
de otra manera. Dios tiene que obrar para ver lo malvado que es nuestro
corazón. Oswald Chambers explica que el Espíritu de Dios da convicción de
pecado al incrédulo para llevarlo al arrepentimiento y perdón para hacerlo
nacer de nuevo. En ese instante, el Espíritu de Dios viene a morar en el interior de la persona y
ahora que es salvo el Espíritu Santo continúa produciendo convicción de pecado
durante su proceso de santificación pero ya con la esperanza de su salvación.
Cuando Dios nos dio su ley, lo hizo no pensando que podíamos cumplirla, sino para
mostrarnos la maldad de nuestro corazón, la imposibilidad de cumplir su ley y la
necesidad de un salvador. Los reformadores han explicado que la ley de Dios
tiene dos o tres funciones distintas; la primera, llevar al pecador a los pies
de Cristo al entender la imposibilidad de cumplirla. Romanos 3:20 dice "por
medio de la ley viene el conocimiento del pecado.” ¡Cuidado! No dice el
"conocimiento de la salvación" sino el de cuán pecaminoso soy. Ese conocimiento, aunado al conocimiento de
la función de Cristo en la salvación, me lleva a depositar mi fe en Cristo como
mi Redentor y Salvador.
La salvación por fe solamente
Para muchos, el párrafo de Romanos 3:20-26 es el corazón de
esta epístola. La primera enseñanza (vs 20) de esta porción es que por medio de
las obras de la ley es imposible ser justificado. El mejor esfuerzo humano no llega a cumplir
la ley a cabalidad; por nuestros propios medios jamás alcanzaremos un estado de
santificación tal como para ser declarados justos. Lo único que la ley puede
hacer por mí es revelarme el carácter
santo de Dios y al hacerlo puedo ver lo que Dios es y lo lejos que estoy de él
por lo que yo soy y hago.
Por esa razón el verso 21 dice: " Pero
ahora, aparte de la ley, la justicia de Dios ha sido manifestada, atestiguada
por la ley y los profetas;" y luego el 22 explica cómo ocurre: "es
decir, la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos
los que creen." La rectitud moral de Dios ahora se manifestó aparte de
la ley; en otras palabras, como la ley no nos puede dar una justicia para
nuestra salvación, el camino para tener una justicia salvífica es otro: tener
la justicia de Dios, la única justicia salvífica de todo el universo, por medio
de la fe en Jesucristo. De ahí la frase "Sola Fide" de los
reformadores. 2 Corintios 5:21 lo dice así " Al
que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos
justicia de Dios en Él". Notemos el intercambio en lo que dice el
texto: "le hizo pecado por nosotros" Dios puso en la cruz
nuestros pecados en Cristo, al punto tal que él "fue hecho
pecado". Esto habla de una identificación total. Su sustitución fue
completa. Dios trató a su Hijo amado como pecador, descargando su ira sobre él.
Ahora dice: "para que fuéramos hechos justicia de Dios en El".
Esto es recibir el carácter santo de Dios por medio de la fe en Jesucristo. Así recibimos la
justicia de Dios; somos hechos justos por Dios--una identificación total. Ahora
somos justos como Cristo, sin serlo, y sólo por la fe. Es por eso que Lutero
decía "Simul Justus et peccator" "soy justo y pecador al mismo
tiempo."
Reflexión final
El carácter moral o santidad que me permite entrar al cielo
es algo que me ha sido otorgado (imputado) por Cristo después que mis pecados
han sido perdonados por Él. El evangelio son las buenas nuevas de salvación en
Cristo Jesús quien nos reconcilió con el Padre, siendo nosotros aún
pecadores. Hemos sido justiciados por fe
solamente, pero esa fe es también una obra de gracia de parte de Dios. Mientras
mejor entiendo su gracia, más entiendo que todo cuanto he llegado a ser no es
otra cosa que el fruto de esa gracia.
Tomando del libro "Enseñanzas que Transformaron el
Mundo" autor Dr. Miguel Nuñez; por Carlos Astorga T.
domingo, 18 de octubre de 2015
Sesión 29: Llamado a confiar en el Señor - Isaías 50
Iglesia Bíblica
Unidos en Cristo
“…para que el mundo
crea.” Juan 17:20-23
El mensaje del profeta Isaías – Sesión 29: Capítulo
50
José Luis García Antonio
Exhortación a confiar
en el Señor
Introducción.
Veremos las verdades del evangelio en el capítulo
50 de Isaías, mostrando las causas de su cautiverio, a la vez que observamos
una vindicación de Dios. Y consideraremos el mensaje del Señor sobre lo que le
espera ahora a la nación de Israel [y a todas las naciones] y cómo los salvará
por medio de Su Siervo.
Nos sorprenderá el ver que el Siervo llevará a cabo
su obra por medio del sufrimiento y con ello logrará una gran salvación.
Finalmente el profeta Isaías hará el llamado a
confiar en el Señor y ser salvos, dejando su advertencia a quienes no lo hagan.
I.
La
causa del cautiverio (50:1-3)
Cuando
el pueblo de Israel se encuentre en la cautividad, ellos tendrán que de alguna
manera explicar qué es lo que pasó, cómo es que la ciudad de Jerusalén fue
derrotada y destruida, cómo es que salieron de la Tierra Prometida y qué es lo
que harán ahora, qué hay para ellos en el futuro.
A. Ilustración del divorcio
La primera conclusión será que Dios ha fallado,
puesto que no pudo cumplir sus promesas. No hay tierra -> no hay pacto ->
no hay Dios.
Y al elaborar su respuesta, ellos mencionaban dos
analogías:
50 Así dice el Señor:
¿Dónde está esa carta de divorcio
con la que repudié a vuestra madre?
con la que repudié a vuestra madre?
La
primera es decir que Dios ha repudiado a su pueblo, que le dio carta de
divorcio y por eso los mandó lejos.
B. Ilustración de los acreedores
¿O a cuál de mis acreedores os vendí?
La segunda ilustración es la de que
fueron vendidos como esclavos porque Dios tenía deudas pendientes que pagar.
Ambas ilustraciones son formas de
expresar el pensamiento de que el que falló fue Dios, que no pudo salvarles o
que no quiso salvarles. Que no permaneció fiel al pacto.
C.
Razón
de su cautiverio
He aquí, por vuestras iniquidades fuisteis vendidos,
y por vuestras transgresiones fue repudiada vuestra madre.
2 ¿Por qué cuando vine no había nadie,
y cuando llamé no había quien respondiera?
La verdadera razón es que ellos fueron
llevados a cautiverio por causas de sus iniquidades. Ellos son los que no
permanecieron fieles al Señor. Se alejaron de él y sufrieron las consecuencias.
D. La razón no está en Dios
¿Acaso es tan corta mi mano que no puede
rescatar,
o no tengo poder para librar?
He aquí, con mi reprensión seco el mar,
convierto los ríos en desierto;
sus peces hieden por falta de agua,
mueren de sed.
3 Yo visto de negrura los cielos,
y hago de cilicio su cobertura.
o no tengo poder para librar?
He aquí, con mi reprensión seco el mar,
convierto los ríos en desierto;
sus peces hieden por falta de agua,
mueren de sed.
3 Yo visto de negrura los cielos,
y hago de cilicio su cobertura.
Tenemos, pues, una vindicación de Dios. Él es fiel,
poderoso y amoroso. Y podía y quería salvarles. Él está de luto al ver a Su
pueblo llevado cautivo. Su corazón llora y se viste de luto.
Y para salvarles, el Señor envía a Su SIERVO.
II.
El
Siervo del Señor les salvará (50:4-9)
Este
siervo es, en algún sentido Isaías consolando al pueblo, o también Ciro como
rey que ordena el retorno o los gobernantes y profetas de la restauración
[Zorobabel, Esdras, Nehemías, Hageo, Zacarías, Josué]
Pero
en un sentido mayor y amplio, está refiriéndose al Señor Jesucristo.
A. El Siervo sabe hablar al agotado
4 El
Señor Dios[a] me ha dado lengua de discípulo[b],
para que yo sepa sostener con una palabra al fatigado.
para que yo sepa sostener con una palabra al fatigado.
El Señor Jesucristo viene con “buenas nuevas”, con
palabras de consuelo llamándoles con ternura, pues la situación no es para
menos.
Las personas son descritas como fatigadas, exhaustas.
Pero el Señor habla “como nunca nadie habló antes”
y sus palabras son “palabras de vida”.
B. El Siervo es obediente al Señor
Mañana tras mañana me despierta,
despierta mi oído para escuchar como los discípulos.
5 El Señor Dios me ha abierto el oído;
y no fui desobediente,
ni me volví atrás.
despierta mi oído para escuchar como los discípulos.
5 El Señor Dios me ha abierto el oído;
y no fui desobediente,
ni me volví atrás.
El Siervo es obediente y en su obediencia nosotros
somos obedientes. Él es nuestra justicia. No solo es “como si nunca hubiéramos
pecado”, sino más que eso, es como si nosotros hubiéramos sido obedientes.
Cristo es nuestra justicia.
ÉL fue obediente en todo, hasta la muerte y muerte
de cruz.
Y Ahora, que ya somos hijos de Dios, debemos ser
obedientes a la justicia, ya no ir por el mismo camino desenfrenado y ser
discípulos, “mañana tras mañana” escuchar Su Palabra y obedecerla.
C. El Siervo es sufriente
6 Di mis
espaldas a los que me herían,
y mis mejillas a los que me arrancaban la barba;
no escondí mi rostro de injurias y esputos.
y mis mejillas a los que me arrancaban la barba;
no escondí mi rostro de injurias y esputos.
Uno de los puntos controversiales y hasta
escandalosos, era que el mesías sufriría. Esto no tenía sentido, ya que se
suponía que el mesías derrotaría el mal y la injusticia. ¿Cómo iba a derrotar
el mal? ¿Sufriendo y muriendo?
Él sufrió por nosotros porque nos ama. No nos
necesita, por ello su amor es perfecto y está dispuesto a hacerse vulnerable.
Para nosotros el reino de Dios comienza con
debilidad, renuncia, cediendo los derechos de nuestra vida, comienza cuando
admitimos que necesitamos un salvador.
D. El Siervo es sostenido por Dios al
realizar Su Voluntad
7 El Señor Dios me
ayuda,
por eso no soy humillado,
por eso como pedernal he puesto mi rostro,
y sé que no seré avergonzado.
8 Cercano está el que me justifica;
¿quién contenderá conmigo?
Comparezcamos juntos;
¿quién es el enemigo de mi causa?
Que se acerque a mí.
9 He aquí, el Señor Dios me ayuda;
¿quién es el que me condena?
He aquí, todos ellos como un vestido se gastarán,
la polilla se los comerá.
por eso no soy humillado,
por eso como pedernal he puesto mi rostro,
y sé que no seré avergonzado.
8 Cercano está el que me justifica;
¿quién contenderá conmigo?
Comparezcamos juntos;
¿quién es el enemigo de mi causa?
Que se acerque a mí.
9 He aquí, el Señor Dios me ayuda;
¿quién es el que me condena?
He aquí, todos ellos como un vestido se gastarán,
la polilla se los comerá.
El Señor perfila su rostro como un pedernal para ir
hacia la cruz, Dios le fortalece. Recordemos que antes de ir a la Cruz, Dios le
fortalece en el monte de la transfiguración, y la noche de su agonía, aunque
sus discípulos duermen, Dios le fortalece y manda ángeles para atenderle.
En realidad, Él es justo, pero va a ser entregado
por nosotros, los pecadores.
Y al final, saldrá triunfante. Y sus enemigos como
vestidos se gastarán, se los comerá la polilla.
III.
El
llamado a confiar en el Señor (50:10-11)
A. La salvación viene solo por medio del
Siervo del Señor (Solo Cristo)
10 ¿Quién hay
entre vosotros que tema al Señor,
que oiga la voz de su siervo,
que ande en tinieblas y no tenga luz?
que oiga la voz de su siervo,
que ande en tinieblas y no tenga luz?
Ahora, viene el llamado a confiar en el Señor. La
salvación viene solo por Cristo, sólo en él hay perdón de pecados y
justificación. En él hay vida y comunión.
Él es la luz y el que le siga no andará en
tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.
B. La salvación viene solo por medio de la
fe (Sola Fe)
Confíe en el nombre del Señor y apóyese en su Dios.
La
salvación es solo por la fe.
Una
fe que está basada en el conocimiento (notitia). Tiene un fundamento y este es la obra de Cristo
en la cruz. Que él es el cordero de Dios provisto desde antes de la fundación
del mundo y que él murió por nuestros pecados conforme a las Escrituras, que
resucitó al tercer día y ascendió a los cielos.
Pero
es también una fe que requiere de un asentimiento a ese conocimiento (asentia),
es decir que estemos de acuerdo con Dios, en que somos pecadores y necesitamos
de un salvador.
Y,
además, de que depositemos nuestra confianza plena en él (fiducia), que
abandonemos nuestra vida en sus manos, confiados en esta verdad.
Como
el ejemplo de la semana pasada cuando Carlos hablaba de Rahab la ramera, ella
tenía un conocimiento, asintió a ello y confió su vida al Señor.
Solo
así podemos ser salvos.
C. Los que no confían en el Señor, están
perdidos
11 He aquí,
todos vosotros que encendéis fuego,
que os rodeáis[c] de teas,
andad a la lumbre de vuestro fuego
y entre las teas que habéis encendido.
Esto os vendrá de mi mano:
en tormento yaceréis.
que os rodeáis[c] de teas,
andad a la lumbre de vuestro fuego
y entre las teas que habéis encendido.
Esto os vendrá de mi mano:
en tormento yaceréis.
Los que no confían en el Señor, están perdidos. Están poniendo sus
esperanzas en “antorchas” y se refugian en frágiles luces, no en La Luz.
Ellos tendrán su fin en “las tinieblas de afuera, donde será el llanto y
el crujir de dientes”.
Diferentes antorchas:
El amor, el éxito en la vida, los estudios, los placeres, etc. Pero creo
que el más recurrente es el DINERO.
Hay una trampa con la cual el dinero nos hace alejarnos de Dios y
hacernos sentir autosuficientes, pensar que tenemos la vida hecha.
Nos gusta poder comprarnos todo lo que queramos, sentirnos que encajamos
en círculos sociales exclusivos, que podemos “vivir” sin preocupaciones. Pero
es una trampa.
Nos adaptamos fácilmente a un incremento en los ingresos y a ese estilo
de vida y nos resulta tan difícil luego “bajar” el estilo de vida.
Como dice la canción mexicana, “yo no nací para pobre, me gusta todo lo
bueno”, claro estaba enamorada de una muchacha rica y ella no sabía mirar para
abajo y él tan pobre!
Pero debemos de pensar en el hombre rico que fue Jesús y sin embargo, por
amor a nosotros se hizo pobre!!!
Te imaginas eso!
Para que nosotros fuéramos enriquecidos.
Así que, qué son nuestras “pequeñas riquezas” comparadas con todo lo que
el Señor dejó por nosotros que no podamos entregarlo todo por él.
Él debe ser todo para ti y para mí.
jueves, 3 de septiembre de 2015
Un sutil enemigo de la fe: La ansiedad (Mateo 6:25-34) - Betty Rosas de García
Un sutil enemigo
de la fe: La ansiedad
Hay un sutil
enemigo de la fe, que llega a nuestras agitadas vidas urbanas y sin percibirlo, va haciendo que nos enfoquemos en asuntos secundarios y que abandonemos o
descuidemos la fe. Va haciendo que valoremos las cosas que se ven y
despreciemos o no estimemos como de mayor valor a Dios y Su Palabra. Este
enemigo de la fe es la ansiedad.
Lectura de la Biblia
Mateo 6:25-34
25 Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?27 ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?28 Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan;29 pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos.30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.34 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.
Definición
La palabra
“afanarse” proviene de los términos griegos:
merizo – que significa dividir
nous – que significa mente
En otras
palabras, una persona que está ansiosa sufre de una mente dividida, dejándole
inquieto y distraído.
Algunas observaciones del pasaje
6:26 “Vuestro Padre celestial las alimenta”
(a las aves)
6:30 “Dios la viste así” (a la hierba
del campo)
6:32 “Vuestro Padre celestial sabe que
tenéis necesidad”
Pensemos en las
dos ilustraciones que nos da el Señor Jesucristo con respecto a Dios el Padre.
Nos dice:
1.
Que Dios alimenta y cuida de las aves.
¿Qué atributos de su carácter manifiesta
Dios al tener cuidado de las aves, que son tan pequeñas?
Veo a Dios misericordioso, cuidadoso, humilde como para atender a un
pequeño pájaro.
2.
Que Dios viste a los lirios del campo.
¿Qué cualidades de carácter manifiesta
Dios al vestir de manera tan especial a los lirios del campo?
Dios es creativo.
Es espléndido, se luce al vestir de manera tan bella a una flor, sin
importar que sea de tan corta duración.
3.
Pensemos en las diferencias y las
similitudes que tenemos nosotros con las aves y los lirios.
Similitudes: Nuestra vida tiene necesidades, es frágil y pasajera.
Diferencias:
Somos de mayor valor delante de Dios.
Nuestro Señor
Jesucristo nos dice además que Dios Padre conoce nuestras necesidades también,
así como sabe de los pájaros y los lirios.
Negarse a asumir el papel de Dios.
Dios es el que alimenta,
Dios es el que viste, Dios es el que sabe.
Nosotros no
podemos asumir el papel que le corresponde a Dios.
Si tenemos la
responsabilidad de trabajar con honestidad, de ahorrar y de compartir para las
necesidades de otros, pero esto siempre, dependiendo de la ayuda de Dios Padre.
Santiago 4:13-17 – Nos ayuda a ver cómo es la tendencia del hombre
a ser independiente de Dios.
Dios quiere que le busquemos a él y su reino como asunto principal.
6:33 “Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia.”
1.
Nosotros
no tendemos a buscar a Dios de manera natural, la Biblia dice que todos
nosotros nos apartamos de Dios y no queremos venir a él. (Isaías 53:6, Romanos 3:23)
2.
Pero
el gran amor de Dios se manifestó al enviar a su Hijo Jesús a pagar por
nuestros pecados para llevarnos a Dios. (Romanos
5:8)
3.
La
obra de Cristo es suficiente, por su muerte puedo tener mis pecados perdonados.
Y por su vida, tengo acceso a la vida de comunión con Dios. Una vida de fe. Ser
trasladado al reino de Dios. (Colosenses
1:13)
Dios desea ser nuestro más grande tesoro. Que lo tengamos a él en primer lugar y que
confiemos nuestras vidas a su cuidado.
32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.
Este mundo está diseñado para
distraernos de Dios y hacer que nos enfoquemos en una búsqueda afanosa de cosas
materiales, y nos hace pensar que el éxito consiste en tener cosas. Nos lleva a
tener una mente dividida, dejándonos inquietos y distraídos.
No seamos vencidas por
este sutil enemigo.
34 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.
sábado, 22 de agosto de 2015
lunes, 26 de enero de 2015
martes, 18 de diciembre de 2012
Hebreos - Gráfica Vertical Cap. 11
|
Heb
11
|
Ejemplos
de Personas que Vivieron por la fe
|
|
Definición
de la fe:
Certeza y Convicción
|
Pues
La fe es
v.1
la certeza de lo que se espera
la convicción de lo que no se ve
|
|
La
fe de los antiguos:
Acciones realizadas por la
fe
Perseverancia en la fe
|
Porque
Por la fe
vv. 2-12
Alcanzaron buen testimonio los antiguos
Entendemos la creación del
universo
Ofreció Abel más excelente
sacrificio
Fue traspuesto Enoc
Preparó el arca Noé
Obedeció Abraham
Recibió fuerzas para concebir Sara
Salieron multitud de descendientes
de Abraham
Conforme a la fe
vv. 13-16
Murieron sin haber recibido lo
prometido
Sino
Mirándolo de lejos
Creyéndolo
Saludándolo
Confesando que eran
extranjeros y peregrinos
|
|
La
fe de los patriarcas:
La prueba de la fe
Las bendiciones y profecías
por la fe
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Por
la fe
Abraham ofreció a Isaac vv.
17-22
Pensando en que Dios es
poderoso
Cuando fue probado
Habiendo recibido la
promesa
Isaac bendijo a Jacob y a Esaú
Jacob bendijo a los hijos de José y adoró
José mencionó el éxodo de Israel
y dió mandamientos sobre sus
Huesos
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La
fe de Moisés:
La fe de sus padres
La fe de Moisés
La fe del pueblo
La fe de Rahab
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Por
la fe
vv. 23-31
Los padres de Moisés lo
escondieron
Moisés rehusó llamarse hijo de la
hija de faraón
Moisés dejó Egipto
Moisés celebró la pascua
Pasaron el mar Rojo
Cayeron los muros de Jericó
No pereció Rahab
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La
fe de muchos otros:
Proezas extraordinarias por
la fe
Sufrimientos por la fe
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Por
la fe
vv.32-40
Otros muchos
Hicieron cosas extraordinariamente
Pero
Otros sufrieron extraordinariamente
Y
aunque alcanzaron buen testimonio
No
recibieron lo prometido
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