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miércoles, 4 de noviembre de 2015

Soli Deo Gloria: Sólo a Dios la Gloria

Soli Deo Gloria: Sólo a Dios la Gloria

Romanos 11:36
La frase "Sólo a Dios la gloria " se escucha comúnmente entre los hijos de Dios. Es una frase fácil de recordar, difícil de entender y prácticamente imposible de vivir de manera consistente dada nuestra naturaleza pecadora. Si no comprendemos lo que es, significa o implica la gloria de Dios, mucho menos entenderemos lo que implica darle a él la gloria. Nuestra naturaleza egocéntrica se niega dar a Dios la gloria.

Creyentes y no creyentes, y todo el universo espiritual o material, fuimos creados con la intención expresa de glorificar a nuestro Dios. Así lo afirma el texto de Isaías 43:7 "a todo el que es llamado por mi nombre y a quien he creado para mi gloria, a quien he formado y a quien he hecho". La razón de nuestra existencia, trabajo, matrimonio, o diversión, debería ser primeramente para la gloria de Dios. Hasta las cosas más rutinarias y cotidianas deberían ser hechas para la gloria de Dios.

Hoy en día, no se oye hablar sobre la gloria de Dios ni siquiera en muchos pulpitos.  Esto se debe a que no se le da a Dios valor. Sin embargo, como dice Romanos 11:36: Todo es de Él. Todo es por Él. Todo es para Él.

La gloria de Dios: definición
Definir adecuadamente la gloria de Dios es casi imposible porque nadie la ha visto jamás. Moisés rogó a Dios que le mostrara su gloria (Éxodo 33:18) y Dios le respondió: "...No puedes ver mi rostro; porque nadie puede verme, y vivir" (vs. 20). No podemos definir su gloria, pero si podemos hablar de aquellas cosas que Su Palabra revela acerca de esa gloria. Desde este punto de partida la gloria de Dios parece significar HONOR, EXCELENCIA, REPUTACIÓN; algo no ordinario. En esencia, la gloria de Dios puede resumirse como el conjunto de cualidades o atributos que Dios tiene en Su ser interior; y externamente podemos decir que su gloria es el despliegue de esos atributos en su creación. Para Juan Calvino, la creación era el teatro (o escenario) de la gloria de Dios, como dice el Salmo 19:1.  Sin pronunciar palabra la creación refleja Su sabiduría, poder, majestad, trascendencia y belleza. Aún con todo ello, todo este universo no podía poner de manifiesto  Su bondad y Benevolencia, Su amor y Su misericordia, Su justicia y Su  santidad. Tan sólo la Cruz del calvario hace eso.

La salvación para la gloria de Dios solamente
De una manera extraordinaria, la cruz muestra al Dios santo e inocente tomando el lugar del pecador y sufriendo el castigo que debió haber caído sobre nosotros. Y lo hizo por una sola razón: por las riquezas de su gracia. Todos los cristianos debemos reflejar de  "regreso hacia Él" la gloria de su gracia que llega a nosotros en la salvación. Así lo dice Efesios 1:3-14. Se ha hecho un énfasis en una salvación centrada en el hombre haciéndolo el centro del plan de redención de Dios, cuando la palabra de Dios describe una historia redentora  centrada en Dios de principio a fin. Todo es de Él, por el Él y para Él.  Por tanto, sólo a Él sea la gloria.

La salvación es para la gloria de Dios solamente porque ella es el fruto de la Trinidad completa a favor de los seres humanos y pone de manifiesto de manera extraordinaria atributos de Dios que el resto de la creación no podría mostrar. La salvación en la enseñanza bíblica es una obra en acuerdo y unidad de los miembros de la Trinidad: El Padre elige. El Hijo redime. El Espíritu regenera y santifica.  El Padre elige en la eternidad pasada –Efesios 1:3-14.  El Hijo de Dios nos redime en la cruz del calvario eliminando la pena del pecado –Romanos 3:20-26.  El Espíritu debilita el poder del pecado en nosotros –2 Corintios 3:18. Queda así manifiesta la Gloria de Dios Padre; la de Dios Hijo, y la de Dios Espíritu Santo.

Hoy en día hay una trivialización de Dios porque la idea prevaleciente es que lo que no conduce a la felicidad del hombre es malo, injusto e imposible de atribuírselo a Dios. Ahora la gloria de Dios consiste en el bien del hombre. En lugar de que el hombre viva para glorificar a Dios; Dios vive para glorificar al hombre. Como diría Santiago 3:10b "Hermanos míos, esto no debe ser así."

La centralidad de Dios en Dios
Después de que Adán corrompió con un solo acto la creación, Dios en su benevolencia anunció la futura venida de un redentor sin que el hombre pidiera tal ayuda. Así transcurre la historia bíblica, anuncio tras anuncio sobre el Mesías que habría de venir para salvar lo que se había perdido, hasta que llegado el tiempo Dios envió a su Hijo, aquel prometido desde Génesis y que vino a través de la simiente de Abraham, David, y muchos más.

Dios es el único Ser necesario en toda la creación; Él sostiene el universo con el poder de su palabra –Hebreos 1:3.  Él comenzó la historia del hombre y Él la terminará. La historia apunta hacia Él y gira en torno a Él. La historia redentora glorificará Su nombre. Los redimidos glorificarán Su misericordia y los condenados glorificarán Su justicia. ¡Todos glorificarán al Dios que adoramos! Toda rodilla se doblará y toda lengua confesará que Jesucristo es el Señor –Filipenses 2

La gloria de Dios y el egocentrismo humano
Hay una gran diferencia entre la teología confesional que está centrada en Dios y la teología funcional que está centrada en nosotros mismos. En otras palabras podemos decir muchas veces "gloria a Dios" mientras hacemos muchas cosas, pero en nuestro interior las hacemos con el deseo y la expectativa de ser reconocido; si esto no ocurre nos sentimos frustrados, heridos. Y sucede porque aunque podamos decir confesionalmente "gloria a Dios",  funcionalmente lo hicimos para nuestra gloria y relumbre, y esperamos el reconocimiento de los hombres más que el de Dios.

A muchos no les sienta bien la idea de que todo sea hecho para la gloria de Dios. Se preguntan si Dios no será un gran egoísta. Dios no  es como nosotros que sólo pensamos en nosotros mismos cuando hacemos lo hacemos. Cada vez que Él se glorifica, el ser humano es beneficiado; por ejemplo: Dios se glorificó en la creación, en la salvación de los perdidos; en la procreación; en la sexualidad, y el hombre se beneficia de todo este bien.  Dios está siempre por Él en primer lugar pero también por el hombre en un grandioso segundo lugar. Dios nunca está tratando de ser el centro de atención porque ÉL ES EL CENTRO DE ATENCIÓN. Dios no tiene que luchar porque él es el centro de todo. Cada día, en todo detalle de su creación  macro o micro, a la vista de todos o de nadie, en cada acción de sus criaturas o su creación Él se glorifica y todo grita: "¡Gloria a Dios !"  Y un día ante su presencia,  nosotros gritaremos llenos de regocijo... al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén. (1 Timoteo 1:17)


Adaptado del libro Enseñanzas que Transformaron el Mundo. Autor Dr. Miguel Núñez; por Carlos Astorga T.

jueves, 7 de agosto de 2014

El Llamamiento de Isaías



Visión de Isaías
En el año de la muerte del rey Uzías[a] 
El trasfondo de la historia
ʻUzzîyâh  = Fuerza de Yah -> Fuerza del Señor
¿Quién era Uzías y cómo fue su reinado? – Lectura de 2 Crónicas 26
-      Empezó a reinar de 16 años, pero fue ayudado por Dios.
-      Anduvo en los caminos de Dios.
-      Dios le hizo poderoso y le dio fama entre las naciones.
-      Fortificó Jerusalén y preparó un ejército.
-      Tuvo ingenieros en artefactos para la guerra.
-      (1 Cr. 26:16) Cuando fue fuerte se enalteció para su ruina.
-      Quiere ofrecer incienso y es castigado con lepra.
o   Relegado del santuario
o   Relegado del palacio
vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y la orla de su manto llenaba el templo. 
Señor = Adonai
Juan 12:41 – vio su gloria

Por encima de Él había[b] serafines; cada uno tenía seis alas: con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies y con dos volaban. Y el uno al otro daba voces, diciendo[c]:
Santo, Santo, Santo, es el Señor de los ejércitos,
llena está toda la tierra de
[d] su gloria.

La función que se resalta en este pasaje, para estos serafines, es la adoración a Dios.
Adoran al Señor por su carácter Santo.
Santo = Él está separado del pecado y dedicado a mantener en alto su honor.
Adoran al Señor, reconociéndolo como el Señor de los ejércitos, tanto celestiales como de los escuadrones de Israel.
Adoran al Señor, reconociendo su gloria y majestad sobre toda la tierra.

Números 14:21 – por causa de su Gloria, Dios envía un juicio al pueblo.
Tan cierto como su gloria llena toda la tierra, los que han ofendido a Dios, tendrán su castigo.
El pecado atenta contra la gloria y santidad de Dios.

Y se estremecieron los cimientos[e] de los umbrales a la voz del que clamaba, y la casa se llenó de humo. 
La voz que estremece, es un símbolo de Su autoridad.
El humo, es un emblema de Su Majestad.
Éxodo 19:9

Entonces dije:
¡Ay de mí! Porque perdido estoy,
pues soy hombre de labios inmundos
y en medio de un pueblo de labios inmundos habito,
porque han visto mis ojos al Rey, el Señor de los ejércitos.
El lamento de Isaías - ¡Ay de mí!
Salmo 24:3 - ¿Quién puede estar en tu lugar santo?
Lucas 5:8 – La exclamación de Pedro
El lamento de Pablo – Romanos 7
La caída de Juan – Apocalipsis 1
labios inmundos
La conciencia de pecado.
Si los labios son inmundos, entonces el corazón es inmundo, pues de la abundancia del corazón habla la boca.

porque han visto mis ojos al Rey
Éxodo 33:20 – no me verá hombre alguno y vivirá.
A Dios nadie le vio jamás… Cristo lo ha dado a conocer… muéstranos al Padre y nos basta…
Nuevamente se presenta la referencia a Dios como REY.
Y como Señor de los ejércitos.

Entonces voló hacia mí uno de los serafines con un carbón encendido en su mano, que había tomado del altar con las tenazas; con él tocó mi boca, y dijo: He aquí, esto ha tocado tus labios, y es quitada tu iniquidad y perdonado[f] tu pecado. 

tomado del altar 
Dios purifica su boca con fuego del altar.
La santificación viene de Dios
El castigo de tu iniquidad ha sido perdonado (Alguien más lo llevó)
Hebreos 9 nos aclara que todo lo relacionado con el templo simboliza la obra de redención e intercesión de Cristo. Su sacrificio a favor nuestro.
Por Cristo somos redimidos, perdonados y santificados.
Jeremías 1:9 – Dios toca la boca de Jeremías para que sea su mensajero.
Daniel 10:16 – Un ángel toca los labios de Daniel y le da aliento para que pueda hablar.
Las palabras del serafín:
-      He aquí. Una forma de indicar que esto es algo cierto.
-      Es quitada tu iniquidad y perdonado tu pecado. La expiación. Isaías 40:2 - ¡qué noticia más grande! ¡qué alivio, qué descanso, qué paz! Que mis pecados sean perdonados. 1ª Juan 1:7 “la sangre de Jesucristo Su Hijo nos limpia de todo pecado”

Y oí la voz del Señor que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros?
Ahora, es la voz del Señor, la que escucha.
(Recordando la experiencia de conversión de Pablo, Hechos 9:4)
La pregunta de Dios.
Dios llama a alguien con “labios purificados” para ser su mensajero.
El rey Uzías estaba lleno de lepra, no podía ir a la gente, incluso hasta debía estar apartado de la gente y si alguien le salía en el camino, debía gritar “impuro, impuro”, para que no se le acercaran.
Dios necesitaba alguien purificado para ser su mensajero.

Entonces respondí: Heme aquí; envíame a mí. 
La disposición a obedecer a Dios de parte de aquel a quien Dios ha limpiado, perdonado.

Y Él dijo:
Ve, y di a este pueblo:
“Escuchad bien, pero no entendáis;
mirad bien, pero no comprendáis.”
10 Haz insensible[g] el corazón de este pueblo,
endurece
[h] sus oídos,
y nubla
[i] sus ojos,
no sea que vea con sus ojos,
y oiga con sus oídos,
y entienda con su corazón,
y se arrepienta y sea curado.
Lenguaje de Ley – Infinitivo absoluto
No es una orden momentánea como el imperativo, sino una orden para cumplir continuamente
Escuchad bien = shimu shamoa (oigan oir = oigan bien)
mirad bien = vean ver

Mateo 13:13-15
Juan 12:40
Hechos 28:23-31
Romanos 11:5-8
Haz insensible[g] el corazón = Engruesa (engorda) el corazón
Deuteronomio 31:20-21; 32:15
endurece[h] sus oídos  = haz pesados sus oídos
y nubla[i] sus ojos  = embadurna (enceguece) sus ojos
Jeremías 5:21

y se arrepienta (shub) = volverse

11 Entonces dije yo:
¿Hasta cuándo, Señor?
Salmo 79:5 – este tipo de pregunta era como un clamor por misericordia.

 Y El respondió:
Hasta que las ciudades estén destruidas y sin habitantes,
las casas sin gente,
y la tierra completamente desolada;
12 hasta que el Señor haya alejado a los hombres,
y sean muchos los lugares abandonados
[j] en medio de la tierra.
13 Pero aún quedará una décima parte en ella,
y ésta volverá a ser consumida
como el roble o la encina,
cuyo tronco
[k] permanece cuando es cortado:
la simiente santa será su tronco
[l].
Levítico 26:27-33
Deuteronomio 28:64
la simiente santa será su tronco
En medio del juicio hay una pequeña luz de esperanza – el tronco.
La elección de Dios, por su gracia:
1.   Nos debe servir de consuelo. (Romanos 8:28)
2.   Nos debe llevar a alabar a Dios. (Efesios 1:12)
3.   Nos debe estimular a evangelizar. (2ª Timoteo 2:10)

La majestad de Dios, su santidad
El pecado del hombre
La salvación del hombre
La gracia de Dios
El servicio del hombre de Dios

Juan 12:36 – 50
El corazón endurecido.
Jesús termina su ministerio público y les llama a andar en la luz.
-      Había hablado entre ellos, como ningún otro
-      Había realizado milagros
-      Había alimentado a una multitud

Pero
No habían creído en él.

Al rechazar el mensaje de Jesús, se estaban endureciendo.
Ejemplo:
Reprender a alguien, puede responder con arrepentimiento o cerrándose.
Él solo se endurece y es responsable por ello, pero también quien lo reprende funciona como alguien que lleva un mensaje que le endurece.
Y cuando se le quiere reprender nuevamente sobre el asunto, ya es más difícil para la persona responder con arrepentimiento, cada vez se va endureciendo más.


“si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestro corazón”

viernes, 14 de febrero de 2014

Coram Deo: Vivir en la presencia de Dios - Carlos Astorga

Coram Deo:
Vivir TODA la vida
en la PRESENCIA de Dios
bajo la AUTORIDAD de Dios
para la GLORIA de Dios
por la GRACIA de Dios

Video: https://plus.google.com/102134399306041492880/posts/jDPYjSJJ7dm

lunes, 13 de enero de 2014

La gloria de nuestro Señor Jesucristo manifestada en su carácter

Iglesia Bíblica Unidos en Cristo
“…para que el mundo crea.” Juan 17:20-23
12 de enero de 2014.
José Luis García Antonio.
El glorioso carácter de nuestro Señor Jesucristo
Introducción
Muchas personas pretenden la gloria, ya sea por sus hechos o por su carácter; algunos han sido célebres por su misión al dar libertad o traer tiempos de paz a una comunidad; otros lo han logrado por sus escritos o sus obras de arte; otros son recordados por su aporte a la ciencia y la tecnología. Sin embargo, no muchos logran ser gloriosos mientras viven en este mundo.
Nuestro Señor Jesucristo es verdaderamente glorioso, es más, él es incomparable, tanto por sus obras, sus palabras y su carácter. Hoy veremos la gloria de nuestro Señor Jesucristo manifestada en su carácter. Su carácter mostrado en las Escrituras según se puede apreciar en su vida y obra y en los relatos que hacen de él las personas que estuvieron a su alrededor.
Existen muchas cualidades o virtudes de las que pudiéramos hablar en relación a nuestro Señor Jesucristo, pero hoy quisiera enfocarme en las virtudes que resalta José M. Martínez en su Curso de Formación Ministerial: Cristología Básica – contemplando la gloria de Cristo.[1]

La gloria de nuestro Señor Jesucristo mostrada en lo glorioso de su carácter
·         Ausencia de pecado
Pasajes a considerar: Juan 8:46; 10:32; 18:23; 1ª Pedro 2:22; 1ª Juan 3:5; Lucas 23:4; 23:40-41; Mateo 27:4
¿Quién de vosotros me redarguye de pecado?
Pues si digo la verdad, ¿por qué vosotros no me creéis?
Juan 8:46
Ni siquiera los opositores a Jesucristo podían acusarle de pecado. Le conocían, lo habían estado escuchando, incluso con la sola intención de atraparlo en alguna palabra o mala enseñanza. Y sin embargo no podían encontrar algo malo de qué acusarle.

Jesús les respondió: Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre;
¿Por cuál de ellas me apedreáis?
Juan 10:32
No solo no le podían acusar de palabra alguna, sino tampoco de obra alguna. Él era sin pecado de palabra o de obra. ¿De qué le podían acusar?, ¿de andar haciendo bien a la gente?

Jesús le respondió: Si he hablado mal, testifica en qué está el mal;
y si bien, ¿por qué me golpeas?”
Juan 18:23
Cuando se encontraba en un juicio injusto, le interrogaban para tratar de hallar algo de qué acusarle. El Señor Jesús le dice al sumo sacerdote, si quieres pregunta a la gente, todos saben lo que enseño, nunca me he escondido sino que he enseñado en las sinagogas y en el templo a plena luz del día.

“el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca.”
1ª Pedro 2:22
El apóstol Pedro, haciendo un llamado a los creyentes a seguir las pisadas de Jesús, dijo, que Jesús nunca pecó ni engañó a nadie.

Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados,
y no hay pecado en él.
1ª Juan 3:5
El apóstol  Juan también afirma que Cristo no pecó.

Y Pilato dijo a los principales sacerdotes, y a la gente:
Ningún delito hallo en este hombre.
Lucas 23:4
El mismo Pilato, después de que habían azotado a Jesús con la finalidad de hacerle confesar algún crimen, tuvo que reconocer que Cristo era inocente.

Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo:
¿Ni aun temes tú a Dios, estando en la misma condenación?
Nosotros, a la verdad, justamente padecemos,
porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos;
mas éste ningún mal hizo.
Lucas 23:40-41
También uno de los ladrones que fue crucificado al lado del Señor, reconoció la inocencia del Señor.

diciendo: Yo he pecado entregando sangre inocente…
Mateo 27:4
Hasta el mismo Judas, quien traicionó a Jesús, devolvió las monedas reconociendo que había entregado a un inocente.

·         Espiritualidad genuina
Pasajes a considerar: Mateo 23:23-28
 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!
porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino,
y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe.
Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello.
¡Guías ciegos, que coláis el mosquito, y tragáis el camello!
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!
porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato,
pero por dentro estáis llenos de robo y de injusticia.
¡Fariseo ciego! Limpia primero lo de dentro del vaso y del plato,
para que también lo de fuera sea limpio.
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!
porque sois semejantes a sepulcros blanqueados,
que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos,
mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia.
Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres,
pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad.
Mateo 23:23-28

La vida espiritual del Señor Jesús era sin ostentación, no hacía las cosas para buscar gloria o alabanza de los hombres. Muchas veces se apartaba para tener un tiempo de genuina comunión con el Padre.
Apartado en silencio para orar, pero sin promover el ascetismo, ya que luego volvía a estar en compañía de otros. Sin hipocresías, no se mostraba como un vaso limpio solo por fuera, sino también por dentro.

·         Fidelidad
Pasajes a considerar: Hebreos 3:1-6
“Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial,
considerad al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión,
Cristo Jesús;
el cual es fiel al que le constituyó,
como también lo fue Moisés en toda la casa de Dios.
Porque de tanto mayor gloria que Moisés es estimado digno éste,
cuanto tiene mayor honra que la casa el que la hizo.
Porque toda casa es hecha por alguno;
pero el que hizo todas las cosas es Dios.
Y Moisés a la verdad fue fiel en toda la casa de Dios, como siervo,
para testimonio de lo que se iba a decir;
pero Cristo como hijo sobre su casa, la cual casa somos nosotros,
si retenemos firme hasta el fin la confianza y el gloriarnos en la esperanza.
Hebreos 3:1-6

Jesús fue fiel, confiable al Señor. No abandonó la misión aunque todos lo abandonaron. La exhortación del pasaje a que nosotros también podamos hacer firme nuestra profesión. Hemos sido llamados a ser un cuerpo, una iglesia local y si queremos  valorar este llamado es necesario que atendamos a nuestra salvación, que nos congreguemos, que sirvamos bajo la autoridad de la iglesia y conforme a los dones que el Señor nos haya dado. Que seamos fieles al Señor, no como Jesús quién es digno de mayor gloria, sino como Moisés, como siervo en la casa de Dios. Y al final decir, siervos inútiles somos, pues lo que debimos hacer, hicimos.


·         Humildad
Pasajes a considerar: Mateo 11:29
Llevad mi yugo sobre vosotros,
y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón;
y hallaréis descanso para vuestras almas;
Mateo 11:29
Cristo no era soberbio como los maestros duros que ataban cargas pesadas en los hombros de los hombres. Él es humilde y tierno, y nos ofrece una vida de descanso para nuestras almas.


·         Valor
Pasajes a considerar: Lucas 9:51

“Cuando se cumplió el tiempo en que él había de ser recibido arriba,
afirmó su rostro para ir a Jerusalén.”
Lucas 9:51
Aunque el Señor era humilde, aun así era valiente, decidido y enfrentaba con valor toda situación y a persona. Pero en especial, su valor se ve claramente en su determinación para ir a la cruz, menospreciando todo para cumplir con la misión que tenía del Padre celestial.

·         Serenidad y dominio propio
Pasajes a considerar: Isaías 53:7
“Angustiado él, y afligido, no abrió su boca;
como cordero fue llevado al matadero;
y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció,
y no abrió su boca.”
Isaías 53:7
Observamos y nos maravillamos de la serenidad de Jesús en los momentos de mayor aflicción por parte de sus acusadores. Golpes, burlas, azotes, maldiciones… y el profeta lo compara a un cordero llevado a los trasquiladores.

·         Compasión
Pasajes a considerar: Mateo 9:36; Lucas 7:11-17; Hebreos 4:15

“Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas;
porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.”
Mateo 9:36

Veía las multitudes de una manera diferente a como acostumbramos verlas hoy en día en nuestras comunidades urbanas. Nosotros hemos llegado a ver sin compasión, tratando de ser indiferentes a tanta gente. Pero para el Señor nadie era insignificante. Él los veía con compasión y les hablaba y enseñaba. Los veía con compasión y les daba de comer. Él los veía un rebaño que necesitaba de un pastor.

“Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín,
e iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud.
Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad,
he aquí que llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual era viuda;
y había con ella mucha gente de la ciudad.
Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores.
Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron.
Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate.
Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó a hablar.
Y lo dio a su madre.
Y todos tuvieron miedo, y glorificaban a Dios,
diciendo: Un gran profeta se ha levantado entre nosotros;
y: Dios ha visitado a su pueblo.
Y se extendió la fama de él por toda Judea,
y por toda la región de alrededor.”
Lucas 17:11-17

¡Qué compasión! Ve a una mujer viuda con su único hijo muerto. Ya sin nadie y sin heredero. Y el Señor le consuela y le entrega a su hijo vivo.
“Porque no tenemos un sumo sacerdote
que no pueda compadecerse de nuestras debilidades,
sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza,
pero sin pecado.”
Hebreos 4:15
Los creyentes hebreos estaban siendo tentados a abandonar al Señor, estaban atravesando un tiempo de debilidad, y el escritor les anima a llegar delante de Dios en oración, sabiendo que él es compasivo.

·         Abnegación
Pasajes a considerar: Romanos 15:3; 2ª Corintios 8:9; Juan 10:18

“Porque ni aun Cristo se agradó a sí mismo…”
Romanos 15:3
Ni siquiera él se agradó a sí mismo. Es un llamado a la abnegación por el bien del hermano. A negarnos a nosotros mismos por causa de Cristo. Para edificación, para soportar, para cuidar lo que Cristo compró con su sangre. Para tratar de traer a otros para Cristo.

“Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo,
que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico,
para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.”
2ª Corintios 8:9
Él se negó a sí mismo, y por él somos enriquecidos. Ahora nosotros podemos negarnos, claro en mucha menor medida, y bendecir a otros, tal vez no enriquecerlos, pero sí que la abundancia de unos supla la escasez de otros.

“Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo.
Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar.”
Juan 10:18
Su entrega fue total y fue voluntaria. Se negó a sí mismo sin que nadie le quitara la vida.

Conclusión.
Nuestro Señor Jesucristo es glorioso y esto lo podemos observar en su carácter, en ningún otro ser humano se puede encontrar tanta belleza.
En primer lugar, él es perfecto para ser presentado como el cordero sin mancha y sin contaminación en expiación de nuestros pecados. El perfecto Hijo de Dios, se hizo pecado por nosotros. (2ª Corintios 2:21)
En segundo lugar, por su obediencia, nosotros podemos ser obedientes. Él es nuestra justicia al creer en él. Delante del Padre celestial somos justificados en Cristo. Por la obediencia de uno, los muchos somos hechos justos. (Romanos 5)
En tercer lugar, Jesucristo es el modelo para todo ser humano. Los creyentes somos transformados por la gracia de Dios, con la obra del Espíritu Santo a semejanza de nuestro Señor Jesucristo.
.
Caminemos con Cristo con toda diligencia para tener un carácter semejante al de él, para la gloria de Dios.




[1] MARTINEZ, J. (2003) Cristología básica. Contemplando la gloria de Cristo. Editorial Clie. Barcelona, España. 207 p.

lunes, 6 de enero de 2014

La gloria de Cristo manifestada en su preexistencia

Video: La gloria de Cristo manifestada en su preexistencia

Iglesia Bíblica Unidos en Cristo
“…para que el mundo crea.” Juan 17:20-23
5 de enero de 2014.
José Luis García Antonio.
La gloria de nuestro Señor Jesucristo preexistente

Introducción
Muchas personas pretenden la gloria, ya sea por sus hechos o por su carácter; algunos han sido célebres por su misión al dar libertad o traer tiempos de paz a una comunidad; otros lo han logrado por sus escritos o sus obras de arte; otros son recordados por su aporte a la ciencia y la tecnología. Sin embargo, no muchos logran ser gloriosos mientras viven en este mundo.
Nuestro Señor Jesucristo es verdaderamente glorioso, es más, él es incomparable, tanto por sus obras, sus palabras y su carácter. Hoy veremos la gloria de nuestro Señor Jesucristo manifestada en su Preexistencia y la gran expectativa que había en torno a su llegada al mundo. En especial, empezaremos a considerar la profecía de Isaías y cómo esta apunta hacia Cristo, el Siervo de YHWH.

La gloria de nuestro Señor Jesucristo mostrada en su preexistencia
Pasaje a considerar: Juan 1:1
El trasfondo
La biografía de cualquier personaje histórico tiene su comienzo en el hecho de su nacimiento. Sin embargo, cuando los evangelistas empiezan a narrar la vida de nuestro Señor Jesucristo, lo hacen desde mucho antes de que éste naciera. Tanto Mateo como Lucas empiezan con genealogías que apuntan hasta Abraham, Adán y Dios mismo. Y el apóstol Juan se va aún más atrás, hasta “el principio”.

Juan 1:1-5

Cristo existía antes de la creación.
Él es Dios mismo.

Juan 17:5

Él compartía la gloria con Dios mismo.

Juan 8:58

Antes de Abraham, yo ya era.

Apocalipsis 1:11

Cristo es el Alfa y la Omega, el principio y el fin. En sus manos están los sellos de la historia. Todo avanza hacia su meta final, la consumación gloriosa del reinado de Cristo y la salvación de su pueblo creyente.

Isaías 1:1-2:4

Comentarios sobre Isaías
Libro citado en el NT
Libro citado en Romanos
Libro citado por Jesucristo
Libro que iba leyendo el eunuco etíope

Estilo: Demanda profética
Sodoma y Gomorra, ciudades usadas como referencias en la forma de hablar para hacerles ver la gravedad de sus pecados, eran descarados en su pecado, eran injustos con el trato a los demás, a pesar de continuar con la forma externa del culto religioso.

Hay referencia al pacto, son tratados como el pueblo de Dios, la nación es referida como el hijo de Dios. Les recuerda el éxodo.

Dios es el ofendido.
El pueblo de Israel es el ofensor.
La demanda no puede ser cumplida por los sacrificios de la religión, ni si quiera por las oraciones.

Se les pide venir a cuentas con Justicia, Misericordia y Humildad.

El Señor proveerá del perdón. Emblanquecidos, limpiados pero no por sí mismos.

La nación será purificada en el cautiverio.
Luego serán restaurados.
No solo dejarán la tierra prometida y luego volverán a ella. Sino que dejarán sus caminos injustos (arrepentimiento) y Dios será propicio a ellos (propiciación)
Dejarán el pecado y andarán en comunión con el Dios Santo.

Y serán de bendición a todas las naciones.
Serán gobernados por el Mesías.

Conclusión.
Nuestro Señor Jesucristo es glorioso y esto lo podemos observar en su preexistencia. Muestra ser el Señor de la historia y quien es creador y sustentador del universo y quien llevará a su fin el plan eterno de la redención.

Él es el rey prometido, adoremos al Señor como nuestro rey sabio y aguardemos en él.