La nueva vida que Dios nos ha dado en Cristo Jesús.
Un estudio sobre la epístola a los efesios.
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lunes, 24 de febrero de 2014
domingo, 23 de febrero de 2014
viernes, 14 de febrero de 2014
Coram Deo: Vivir en la presencia de Dios - Carlos Astorga
Coram Deo:
Vivir TODA la vida
en la PRESENCIA de Dios
bajo la AUTORIDAD de Dios
para la GLORIA de Dios
por la GRACIA de Dios
Video: https://plus.google.com/102134399306041492880/posts/jDPYjSJJ7dm
Vivir TODA la vida
en la PRESENCIA de Dios
bajo la AUTORIDAD de Dios
para la GLORIA de Dios
por la GRACIA de Dios
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miércoles, 5 de febrero de 2014
El amor en el matrimonio - Lino Medellín
Mensaje por Lino Medellín:
https://plus.google.com/102134399306041492880/posts/DuXjBuJ42Ln
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domingo, 2 de febrero de 2014
La iglesia como candelero de oro - Ap. 2-3
Mensaje en video: http://www.youtube.com/watch?v=PYUt4nXw90Q&feature=youtu.be
Iglesia Bíblica Unidos en Cristo
“…para que el mundo crea.” Juan
17:20-23
Febrero 2, 2014
José Luis García A.
La iglesia como un
candelero de oro
Pasaje: Apocalipsis 2 y 3
Introducción.
Hemos estado considerando la
importancia de ser miembro de la iglesia de nuestro Señor Jesucristo y la
manera en que valoramos este llamado de Dios en la iglesia local. Ya hemos
considerado las imágenes verbales que nos muestran a la iglesia como un
edificio, como un cuerpo y como la esposa de Cristo. Hoy veremos la imagen
verbal que nos presenta a la iglesia como un candelero de oro.
En Apocalipsis capítulos 2 y 3
tenemos que el Señor Jesucristo resucitado manda unas cartas a las iglesias
locales que están en Asia. Observemos primero que:
·
Las iglesias locales tienen una membresía
definida de tal manera que se les puede enviar una carta, describir y exhortar
con precisión.
·
Las iglesias locales son tan importantes para
Cristo, que él cuida de ellas y las atiende personalmente, les amonesta con
amor y verdad. Cristo no solo está cuidando de la iglesia universal sino también de cada iglesia local.
·
El marco de estos mensajes a las iglesias, es el apocalipsis. Esto es, no es que la
vida de la iglesia sea una cosa intermedia entre la muerte y resurrección de
Cristo y la etapa del fin de los tiempos.
La vida de la iglesia se encuentra dentro del contexto de la batalla apocalíptica.
·
Quien les escribe es Cristo mismo. El que es
llamado León de la Tribu de Judá (Ap.
5:5) pero es visto por el apóstol Juan como un
Cordero Inmolado (Ap. 5:6) Mostrándonos así, su sufrimiento y su poder, su
humillación y su gloria, su muerte y su victoria. En este sentido, también la
iglesia aunque de apariencia débil, pero triunfante, aunque en vista del mundo
no sea poderosa, pero tiene el gran poder de Dios, como pobre más enriqueciendo
a muchos, llevando siempre en su cuerpo la muerte de Cristo para que también en
ella se muestre Su gloria.
·
El fundamento para este mensaje a las iglesias
es el evangelio. Cristo se presenta como
el primero y el último, como el que vive y estuvo muerto. (Ap. 1:17-20) La
visión de Cristo en gloria y la seguridad de la salvación son el preámbulo de
los siete mensajes.
¿Qué cosas les escribe a las
iglesia locales?, ¿qué les hace falta?, ¿qué están haciendo bien?, ¿dónde deben
mejorar?
De cuando en cuando, preguntas
similares surgen en la iglesia. y cada quien puede dar su opinión o punto de
vista sobre lo que considera que la iglesia está haciendo bien, en qué debe
mejorar, como hacer que la iglesia vaya hacia un avivamiento o mejore su
impacto entre los miembros y hacia la comunidad que le rodea, e incluso a
comunidades lejanas.
Pero imaginemos que tuviéramos la
evaluación de Cristo mismo. Que le preguntáramos: ¿Cristo, cómo ves la obra que
estamos realizando?, ¿qué piensas, Señor, sobre lo que necesitamos mejorar?,
¿Señor, cómo le podemos hacer para que los creyentes vayan todos a la madurez?,
¿qué estrategia propones para mejorar la iglesia en todo sentido?
Recordemos que el apóstol Juan
nos presenta al Señor Jesús en su evangelio, como una persona que cuestiona a
todo aquel que se acerca a él. Y sus preguntas son dirigidas a los asuntos
centrales, no se anda con rodeos. Él no tiene necesidad de que nadie le diga lo
que hay en el corazón del hombre pues él conoce a todos los hombres hasta lo
más profundo de su ser. (Juan 2:25)
Así que, al considerar el mensaje
del Señor a las iglesias locales de Asia, debemos tomar en cuenta de que tocará
los temas esenciales de la vida de estas comunidades y de vital importancia.
La imagen del candelero de oro.
La imagen del candelero de oro,
nos lleva al Antiguo Testamento (Éxodo 25:31-40, Zacarías 4:1-14) donde podemos
observar el tipo de candelabro que se usaba para alumbrar en el tabernáculo y
en el templo del Señor; luego vemos cómo la imagen es usada para hablar de la
restauración del pueblo de Israel después de la cautividad para ser nuevamente
una luz para las naciones. Esta imagen es usada ahora para hablar de la iglesia
de Cristo, una iglesia que es llamada a alumbrar en medio de un mundo en
tinieblas. Recordemos que la luz vino al mundo y las tinieblas no prevalecieron
contra ella. Esto implica que las tinieblas presentan una cierta oposición,
pero también nos habla de la victoria de la luz.
La iglesia es llamada a alumbrar,
y aunque tendrá oposición, la visión de Cristo resucitado nos recuerda el
triunfo que nos espera.
Y es de oro, como metal precioso.
Pues la iglesia no solo alumbra, sino que además es de grande estima a los ojos
de Dios. Tal vez los hombres solo vean un grupo de personas rodeadas de
debilidad, y es cierto. Pero Cristo en nosotros nos ha sido hecho poder y
sabiduría de Dios.
“…los siete mensajes sirven para recordarnos que el drama de
la redención tiene efectos continuos en el mundo. El hecho de que Cristo haya conquistado,
pero desee extender su conquista a las vidas de los hombres y mujeres por medio
de la predicación del evangelio, pone a la iglesia en medio de la guerra
apocalíptica.”[i]
Los temas que resaltan en las cartas
Cada uno de éstos temas se encuentran
dentro de la batalla del Apocalipsis, son parte de la lucha entre el Cristo
reinante y los poderes de las tinieblas.
Trabajo para el Señor
Trabajo sin desmayar
“arduo trabajo
y paciencia” (2:2)
“tus
obras postreras son más que las primeras” (2:19)
Celosos de buenas obras (Tito
2:14)
Las buenas obras, alumbran hacia
Cristo (Mateo 5:14-16)
Obras sencillas y modestas
(Gálatas 6:10)
De cuando en cuando, una obra
GRANDE (como regalar una propiedad o quebrar un perfume costoso)
Esto es vivir el evangelio – una
vida de arduo trabajo para el Señor, brilla en las tinieblas.
Cuidado y defensa de la doctrina
La verdad sí importa. A Cristo le
importa la doctrina de la iglesia local, tanto que alabó a unas y reprendió a
otras por su cuidado o descuido de la doctrina.
“tienes ahí a
los que retienen la doctrina de Balaam” (2:14)
“y también
tienes a los que retienen la doctrina de los nicolaítas, la que yo aborrezco”
(2:15)
“toleras que
esa mujer Jezabel, que se dice profetiza, enseñe y seduzca a mis siervos” (2:20)
“a cuantos no
tienen esa doctrina, y no han conocido lo que ellos llaman las profundidades de
Satanás, yo os digo: No os impondré otra carga.” (2:24)
La verdad en amor y el amor con
verdad.
La
iglesia es una comunidad que anda en la verdad y anda en amor. No sacrifica la
verdad argumentando amor a alguien, ni sacrifica el amor, argumentando ser fiel
a la verdad. En la iglesia cristiana, el amor y la verdad son amantes.
Los ancianos como maestros,
retenedores de la sana doctrina
No es cosa pequeña ser anciano de
la iglesia y para ello es necesario ser guardianes celosos de la doctrina. No
puede ser de otra manera, echemos un vistazo a las epístolas del apóstol Pablo
a Timoteo y a Tito y nos daremos cuenta de que cuando se dice que si alguien
desea obispado, requiere ser cuidadoso con la doctrina, ser enseñable y apto
para enseñar, ser retenedor fiel de la palabra tal como ha sido enseñada. Esto
no es algo opcional. Guardar fielmente la doctrina es una verdadera batalla
apocalíptica, una lucha contra las tinieblas.
La apologética
“has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has
hallado mentirosos” (2:2)
Una comunidad hermenéutica
Somos llamados a ser una
comunidad hermenéutica, que seamos diligentes estudiosos de las palabra de Dios.
Que vayamos a ella y de acuerdo a una correcta exégesis extraigamos los
principios que normaran nuestras vidas. Una comunidad donde nos enseñemos unos
a otros y donde apreciemos la educación teológica.
Esto es vivir el evangelio – esa
vida que guarda y defiende la fe, brilla en la oscuridad.
Amor al Señor
Con pasión, sin tibiezas.
“has dejado tu
primer amor” (2:4)
“yo conozco
tus obras, y amor” (2:19)
“¡Ojalá fueses
frío o caliente!” (3:15)
Con todo el ser, sentimientos,
pensamientos, acciones, palabras.
Vida de comunión con el Señor
La iglesia local ha de fomentar
todo lo que contribuya a que las personas crezcan en su vida de comunión con
Dios en lo personal y de manera comunitaria.
La adoración comunitaria.
Una de las expresiones de amor al
Señor, es la adoración y la alabanza en medio de la congregación.
En todo lo que hacemos.
También hemos de manifestar el
amor al Señor en medio de todo lo que hacemos. Todo con pasión, como para el
Señor que nos amó. Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.
Esto es vivir el evangelio – esa
vida que ama al Señor, brilla intensamente.
Fidelidad en medio del
Sufrimiento por Cristo
Sufriendo por el Señor
Recordar las palabras del Señor
que nos hablaba de que en el mundo habría aflicción, persecución y oposición.
Pero la confianza está en que él, ha vencido y nos da no solo su ejemplo, sino
también su fortaleza, su consuelo y su intercesión.
“yo conozco
tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza… No temas lo que vas a padecer. He
aquí el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis
probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte…” (2:9-10)
“y no has
negado mi fe, ni aún en los días en que Antipas mi testigo fiel fue muerto
entre vosotros, donde mora Satanás” (2:13)
“Por cuanto
has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de
la prueba que ha de venir sobre el mundo entero” (3:10)
Soportando y encomendándonos a
Dios
Por ello, cuando un grupo de
creyentes sufre y se encomienda a Dios, como les estaba sucediendo a los
creyentes de aquellos tiempos, Dios es glorificado.
La esperanza en medio de la
tribulación viene de Cristo, quien murió y resucitó y volverá en gloria.
El desarrollo de la vida
espiritual
Además, consideremos que las tribulaciones
obran para nuestro bien desarrollando nuestro carácter cristiano, llevándonos a
la madurez en el Señor.
Esto es vivir el evangelio – la
vida del que sufre con esperanza en el Señor, brilla en este mundo
Pureza de la vida
No con mundanalidad
“la
doctrina de Balaam” (2:14)
“la
doctrina de los nicolaítas” (2:15)
No con una vida doble, mezclada.
“pero
tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras” (3:4)
Esto es vivir el evangelio – una
vida santa brilla en medio de la maldad
Al que venciere
“La campaña que dirige Cristo para acabar con todo vestigio
de Satanás, en efecto se lleva a cabo en las trincheras frontales del
evangelismo, del cuidado pastoral, la enseñanza y la predicación de la iglesia
local. Se ha estado llevando a cabo en los hogares cristianos al instruir a los
hijos en los privilegios del pacto y se les ha enseñado sobre el significado de
la fe en la obra y muerte de Cristo. Dios utiliza verdaderamente lo que es
insensato a los ojos del mundo para avergonzar a lo sabio, y utiliza lo que es
débil para avergonzar a lo poderoso.”[ii]
jueves, 30 de enero de 2014
La iglesia como un pueblo llamado por Dios
Iglesia Bíblica Unidos en Cristo
“...para que el mundo crea.” Juan
17:20-23
26 Enero 2014
La iglesia como un pueblo llamado por Dios.
Introducción
En estos tiempos de relaciones interpersonales frágiles, apatía y falta de
compromiso, tenemos que preguntarnos ¿es bíblico hablar de la membresía de la
iglesia? ¿O será un intento humano de mantener la estabilidad y cohesión en un
grupo? ¿Serán solo intentos desesperados por revivir una comunidad que está
muriendo? ¿Es, acaso, la iglesia local un grupo de creyentes libres – apenas
cohesionados entre sí – quienes solo tienen en común su fe en el evangelio?
¿Por qué encontramos algunos creyentes sin ningún tipo de vínculo con la
iglesia local?
En algunas ocasiones, esta falta de aprecio por la iglesia local se debe a un
mal entendimiento entre lo que es la iglesia universal y lo que es la iglesia
local.
- El prejuicio en contra de la
religión organizada.
- La rivalización de algunos
ministerios para-eclesiásticos
- El “ninguneo” mexicano (O.
Paz)
- Vínculos humanos frágiles
“hasta nuevo aviso”, distintivos de la modernidad líquida. (Z. Bauman)
“Hemos sido rescatados por la sangre de Jesucristo
derramada en la cruz para presentar también nuestras vidas enteras a Dios en un
culto racional.
Hemos sido sellados por el Espíritu Santo para
proclamar el Señorío de Jesucristo – resucitado y exaltado – en todos los
rincones del mundo y de nuestra existencia.
Hemos sido liberados por el Dios de Abraham, de Isaac
y de Jacob para vivir la verdadera comunidad de amor.
Hemos sido bautizados en el Nombre del Padre, del
Hijo, y del Espíritu Santo para preservar y hacer pertinente la Buena Nueva de
la liberación de Dios a las generaciones, tanto presentes como futuras.
Por lo tanto, convencidos de que el Padre nos ha llamado a
construir una comunidad cristiana por el poder de Su Espíritu, y porque
queremos valorar esa vocación de ser iglesia de Jesucristo, nosotros
aquí y ahora nos comprometemos con gozo y reverencia a guardar el siguiente
pacto…” (Pacto de iglesia – Comunidad bautista Jireh)
Para hablar de la membresía de la iglesia es necesario
empezar diciendo que la iglesia es un pueblo llamado por Dios y el pacto de
membresía es una manera de valorar ese llamado a ser iglesia de Cristo.
El día de hoy consideraremos tres llamados de Dios que nos
permiten ver cómo la iglesia es un pueblo llamado bajo los mismos principios
mostrados en éstos tres llamados: El llamado de Abraham, el llamado a los
israelitas para salir de Egipto y el llamado a los exiliados para salir de
Babilonia y regresar a Palestina.
1.
El llamado de Abraham – Génesis 12:1-9
a.
Una jornada espiritual
i.
Donde hay algo que dejar
ii.
Donde hay algo a donde ir
b.
Un llamado a la fe
i.
Somos hijos de Abraham, hijos en la fe si
seguimos sus pisadas.
ii.
Las mujeres son llamadas hijas de Sara
c.
Un llamado de bendición
i.
Esta bendición se cumple en Cristo, el hijo de
Abraham
ii.
En Cristo somos bendecidos
iii.
En Cristo somos para bendición
2.
El llamado a salir de Egipto – Éxodo 13
a.
Una gran liberación: La salida de Egipto (Cristo
es nuestra pascua)
b.
Un gran llamado: A adorar a Dios
c.
Un gran legado: Para las futuras generaciones –
El Evangelio
d.
Una prueba de la obediencia a un Dios invisible
– Números 9:15-23
3.
El llamado a retornar a la tierra prometida – Isaías
61 - 62
a.
Una llamado de restauración
b.
Un llamado al gozo y al deleite en Dios
Unidos en Cristo…Por lo tanto, unidos en la iglesia local.
sábado, 25 de enero de 2014
viernes, 24 de enero de 2014
Algunas reflexiones sobre 1 Corintios 8
En cuanto a lo sacrificado
a los ídolos,
sabemos que todos tenemos conocimiento.
El conocimiento envanece,
pero
el amor edifica.
Y
si alguno se imagina que sabe algo,
aún no sabe nada
como debe saberlo.
Pero
si alguno ama
a Dios, es conocido
por él.
Acerca,
pues,
de las viandas que se sacrifican
a los ídolos,
sabemos que un ídolo nada es
en el mundo,
y
que no hay más que un Dios.
Pues
aunque haya algunos que se llamen dioses,
sea en el cielo,
o
en la tierra (como hay muchos dioses
y
muchos señores),
para nosotros,
sin embargo,
sólo hay un Dios, el Padre,
del cual proceden todas las cosas,
y
nosotros somos
para él;
y
un Señor, Jesucristo,
por medio del cual son todas las cosas,
y
nosotros por medio de él.
Pero
no en todos hay este conocimiento;
porque
algunos, habituados hasta aquí
a los ídolos,
comen
como sacrificado
a ídolos,
y
su conciencia, siendo débil,
se contamina.
Si bien
la vianda no nos hace más aceptos
ante Dios;
pues
ni porque comamos, seremos más,
ni porque no comamos, seremos menos.
Pero
mirad que esta libertad vuestra no venga a ser tropezadero
para los débiles.
Porque
si alguno te ve
a ti,
que tienes conocimiento,
sentado
a la mesa
en un lugar
de ídolos,
la conciencia
de aquel que es débil,
¿no será estimulada
a comer
de lo sacrificado
a los ídolos?
Y
por el conocimiento tuyo,
se perderá el hermano débil
por quien Cristo murió.
De esta manera, pues,
pecando contra los hermanos
e
hiriendo su débil conciencia,
contra Cristo pecáis.
Por lo cual,
si la comida le es
a mi hermano
ocasión
de caer,
no comeré carne jamás,
para no poner tropiezo
a mi hermano.
Algunas observaciones:
1. Se trata un asunto particular: Comer carne que ha sido sacrificada a los ídolos.
2. Contrapone el conocimiento con el amor.
3. Hay conocimiento cierto y seguro que posee el creyente fuerte:
a. Un ídolo nada es. Aunque muchos se llamen dioses.
b. Solo hay un Dios y un Señor Jesucristo.
c. No todos los creyentes saben los puntos a y b anteriores, es decir, algunos piensan
por sus hábitos antes de conocer a Cristo, que un ídolo sí es un “dios”, falso, pero
al fin y al cabo creen que es real y que la carne que se les ofrece, piensan ellos,
que en realidad se contamina.
d. El creyente que come carne sacrificada a los ídolos no es más aceptable ante Dios,
aunque es fuerte en la fe, Dios no acepta al creyente por eso.
e. El creyente que no come la carne sacrificada a los ídolos, no por eso es menos
delante de Dios, pues aunque su fe sea débil, Dios no por eso lo minimiza o
rechaza.
4. Habla de dos tipos de creyentes: Uno fuerte, con conocimiento y con libertad para comer
la carne sacrificada a los ídolos. Y Uno débil, con su conciencia débil, sensible y
“tropezable”, que no puede comer de la carne sacrificada a los ídolos, porque si lo hace, se
“pierde”, “se contamina”, es tropezado en su fe.
5. La posibilidad:
a. Que un hermano fuerte se siente a comer carne sacrificada a los ídolos.
b. Que un hermano débil lo vea ahí y sea tropezado y se aleje de la adoración a Cristo
y se vaya a adorar ídolos.
c. Esto haría que el creyente fuerte, con su conducta, peque contra Cristo. No por lo
que come, sino por lo que influyó en el hermano débil.
d. Si esta fuera la situación, Pablo recomienda no comer carne sacrificada a los
ídolos. Por amor, aunque se tenga el conocimiento.
6. Si no hay un hermano débil siendo tropezado, se desprende, que no hay ningún problema.
7. Si hay un creyente débil presenciando, el apóstol promueve la abstinencia.
8. Tenemos otra opción, que fue manifestada por nuestro Señor Jesucristo en otros asuntos
controversiales como el guardar el sábado, comer con manos sucias, comer con
pecadores, etc. El Señor, mostró que si hay alguien débil observando, en lugar de
abstenerse, participó y aprovechó para enseñar al débil para que crezca y deje de ser
débil.
a los ídolos,
sabemos que todos tenemos conocimiento.
El conocimiento envanece,
pero
el amor edifica.
Y
si alguno se imagina que sabe algo,
aún no sabe nada
como debe saberlo.
Pero
si alguno ama
a Dios, es conocido
por él.
Acerca,
pues,
de las viandas que se sacrifican
a los ídolos,
sabemos que un ídolo nada es
en el mundo,
y
que no hay más que un Dios.
Pues
aunque haya algunos que se llamen dioses,
sea en el cielo,
o
en la tierra (como hay muchos dioses
y
muchos señores),
para nosotros,
sin embargo,
sólo hay un Dios, el Padre,
del cual proceden todas las cosas,
y
nosotros somos
para él;
y
un Señor, Jesucristo,
por medio del cual son todas las cosas,
y
nosotros por medio de él.
Pero
no en todos hay este conocimiento;
porque
algunos, habituados hasta aquí
a los ídolos,
comen
como sacrificado
a ídolos,
y
su conciencia, siendo débil,
se contamina.
Si bien
la vianda no nos hace más aceptos
ante Dios;
pues
ni porque comamos, seremos más,
ni porque no comamos, seremos menos.
Pero
mirad que esta libertad vuestra no venga a ser tropezadero
para los débiles.
Porque
si alguno te ve
a ti,
que tienes conocimiento,
sentado
a la mesa
en un lugar
de ídolos,
la conciencia
de aquel que es débil,
¿no será estimulada
a comer
de lo sacrificado
a los ídolos?
Y
por el conocimiento tuyo,
se perderá el hermano débil
por quien Cristo murió.
De esta manera, pues,
pecando contra los hermanos
e
hiriendo su débil conciencia,
contra Cristo pecáis.
Por lo cual,
si la comida le es
a mi hermano
ocasión
de caer,
no comeré carne jamás,
para no poner tropiezo
a mi hermano.
Algunas observaciones:
1. Se trata un asunto particular: Comer carne que ha sido sacrificada a los ídolos.
2. Contrapone el conocimiento con el amor.
3. Hay conocimiento cierto y seguro que posee el creyente fuerte:
a. Un ídolo nada es. Aunque muchos se llamen dioses.
b. Solo hay un Dios y un Señor Jesucristo.
c. No todos los creyentes saben los puntos a y b anteriores, es decir, algunos piensan
por sus hábitos antes de conocer a Cristo, que un ídolo sí es un “dios”, falso, pero
al fin y al cabo creen que es real y que la carne que se les ofrece, piensan ellos,
que en realidad se contamina.
d. El creyente que come carne sacrificada a los ídolos no es más aceptable ante Dios,
aunque es fuerte en la fe, Dios no acepta al creyente por eso.
e. El creyente que no come la carne sacrificada a los ídolos, no por eso es menos
delante de Dios, pues aunque su fe sea débil, Dios no por eso lo minimiza o
rechaza.
4. Habla de dos tipos de creyentes: Uno fuerte, con conocimiento y con libertad para comer
la carne sacrificada a los ídolos. Y Uno débil, con su conciencia débil, sensible y
“tropezable”, que no puede comer de la carne sacrificada a los ídolos, porque si lo hace, se
“pierde”, “se contamina”, es tropezado en su fe.
5. La posibilidad:
a. Que un hermano fuerte se siente a comer carne sacrificada a los ídolos.
b. Que un hermano débil lo vea ahí y sea tropezado y se aleje de la adoración a Cristo
y se vaya a adorar ídolos.
c. Esto haría que el creyente fuerte, con su conducta, peque contra Cristo. No por lo
que come, sino por lo que influyó en el hermano débil.
d. Si esta fuera la situación, Pablo recomienda no comer carne sacrificada a los
ídolos. Por amor, aunque se tenga el conocimiento.
6. Si no hay un hermano débil siendo tropezado, se desprende, que no hay ningún problema.
7. Si hay un creyente débil presenciando, el apóstol promueve la abstinencia.
8. Tenemos otra opción, que fue manifestada por nuestro Señor Jesucristo en otros asuntos
controversiales como el guardar el sábado, comer con manos sucias, comer con
pecadores, etc. El Señor, mostró que si hay alguien débil observando, en lugar de
abstenerse, participó y aprovechó para enseñar al débil para que crezca y deje de ser
débil.
Algunas observaciones sobre 1 Corintios 10
Porque no quiero,
hermanos, que ignoréis
que nuestros padres todos
estuvieron bajo la nube,
y
todos pasaron el mar;
y
todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el
mar,
y
todos comieron el mismo alimento espiritual,
y
todos bebieron la misma bebida espiritual;
porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era
Cristo.
Pero
de los más de ellos
no se agradó Dios; por lo cual quedaron postrados en el desierto.
Mas
estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros,
para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron.
Ni seáis idólatras, como algunos de ellos, según está
escrito:
Se sentó el pueblo a comer
y
a beber,
y
se levantó a jugar.
Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron,
y cayeron en un día veintitrés mil.
Ni tentemos al Señor, como también algunos de ellos le tentaron,
y perecieron por las serpientes.
Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron,
y perecieron por el destructor.
Y
estas cosas les acontecieron como ejemplo,
y
están escritas para amonestarnos a nosotros,
a quienes han alcanzado los fines de los siglos.
Así que,
el que piensa estar
firme, mire que no caiga.
No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana;
pero
fiel es Dios, que no os dejará
ser tentados más de lo que podéis resistir,
sino que dará también juntamente
con la tentación la salida,
para que podáis soportar.
Por tanto, amados míos,
huid de la idolatría.
Como a sensatos os hablo; juzgad vosotros lo que digo.
La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de
Cristo?
El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?
Siendo uno solo el pan, nosotros, con ser muchos, somos un cuerpo; pues
todos participamos de aquel mismo pan.
Mirad a Israel según la carne;
los que comen de los sacrificios, ¿no son partícipes del altar?
¿Qué digo, pues?
¿Que el ídolo es algo, o que sea algo lo que se sacrifica a los ídolos?
Antes digo
que lo que los gentiles sacrifican,
a los demonios lo sacrifican,
y
no a Dios;
y
no quiero que vosotros os hagáis partícipes
con los demonios.
No podéis beber la copa del Señor,
y
la copa de los demonios;
no podéis participar de la mesa del Señor,
y
de la mesa de los
demonios.
¿O provocaremos a
celos al Señor? ¿Somos más fuertes que él?
Todo me es lícito,
pero
no todo conviene;
todo me es lícito,
pero
no todo edifica.
Ninguno busque su propio bien, sino el del otro.
De todo lo que se vende en la
carnicería,
comed, sin preguntar nada
por motivos de conciencia;
porque del Señor es la tierra y su plenitud.
Si algún incrédulo os invita,
y
queréis ir,
de todo lo que se os ponga delante
comed, sin preguntar nada
por motivos de conciencia.
Mas
si alguien os dijere: Esto fue sacrificado a los ídolos;
no lo comáis,
por causa de aquel que lo declaró,
y
por
motivos de conciencia;
porque del Señor es la tierra y su
plenitud.
La conciencia, digo, no la tuya, sino la del otro.
Pues ¿por qué se ha de juzgar mi libertad por la conciencia
de otro?
Y
si yo con agradecimiento participo,
¿por qué he de ser censurado por aquello
de que doy gracias?
Si, pues, coméis
o
bebéis,
o
hacéis otra cosa,
hacedlo todo
para la gloria de
Dios.
No seáis tropiezo ni a judíos,
ni a gentiles,
ni a la iglesia de Dios;
como también yo en todas las cosas agrado a todos,
no procurando mi propio beneficio,
sino el de muchos,
para que sean salvos.
Observaciones
1.
Considerar la historia: TODOS fueron bendecidos
por el Señor al salir de Egipto.
2.
Considerar la historia: ALGUNOS de los que
salieron de Egipto cayeron en codicia, idolatría,
fornicación, tentar al Señor y murmuración.
3.
Considerar la historia: de ALGUNOS de ellos no
se agradó el Señor y perecieron.
4.
Considerar la historia: Si pienso que yo no
puedo CAER, debo estar atento.
5.
Existe una tentación hacia la idolatría.
6.
Dios es fiel y nos ayuda en la tentación.
7.
La exhortación: Huid de la idolatría. No
provoquemos al Señor.
8.
Si alguien te invita a COMER lo que es
sacrificado a los ídolos, entonces COME
9.
Si el apóstol dice que puedo comer y acaba de
decir “huid de la idolatría”, entonces COMER es diferente a ser IDÓLATRA.
10.
Incluso dice: COMED…Para la gloria de Dios.
11.
Pero hay una ocasión en la que recomienda NO
COMER. – cuando alguien puede ser tropezado, sea creyente o no creyente.
12.
Pero este tropiezo no es por idolatría, sino por
MOTIVOS DE CONCIENCIA.
lunes, 13 de enero de 2014
La gloria de nuestro Señor Jesucristo manifestada en su carácter
Iglesia Bíblica Unidos en Cristo
“…para que el mundo crea.” Juan
17:20-23
12 de enero de 2014.
José Luis García
Antonio.
El glorioso carácter de nuestro Señor
Jesucristo
Introducción
Muchas personas pretenden la
gloria, ya sea por sus hechos o por su carácter; algunos han sido célebres por
su misión al dar libertad o traer tiempos de paz a una comunidad; otros lo han
logrado por sus escritos o sus obras de arte; otros son recordados por su
aporte a la ciencia y la tecnología. Sin embargo, no muchos logran ser
gloriosos mientras viven en este mundo.
Nuestro Señor Jesucristo es
verdaderamente glorioso, es más, él es incomparable, tanto por sus obras, sus
palabras y su carácter. Hoy veremos la gloria de nuestro Señor Jesucristo
manifestada en su carácter. Su carácter mostrado en las Escrituras según se
puede apreciar en su vida y obra y en los relatos que hacen de él las personas
que estuvieron a su alrededor.
Existen muchas cualidades o
virtudes de las que pudiéramos hablar en relación a nuestro Señor Jesucristo,
pero hoy quisiera enfocarme en las virtudes que resalta José M. Martínez en su
Curso de Formación Ministerial: Cristología Básica – contemplando la gloria de
Cristo.[1]
La gloria de nuestro Señor Jesucristo
mostrada en lo glorioso de su carácter
·
Ausencia de pecado
Pasajes a considerar: Juan 8:46; 10:32; 18:23; 1ª Pedro
2:22; 1ª Juan 3:5; Lucas 23:4; 23:40-41; Mateo 27:4
“¿Quién de vosotros me
redarguye de pecado?
Pues si digo la verdad, ¿por qué vosotros no me creéis?”
Juan 8:46
Ni siquiera los opositores a Jesucristo podían acusarle de
pecado. Le conocían, lo habían estado escuchando, incluso con la sola intención
de atraparlo en alguna palabra o mala enseñanza. Y sin embargo no podían
encontrar algo malo de qué acusarle.
“Jesús les respondió: Muchas buenas obras
os he mostrado de mi Padre;
¿Por cuál de ellas me apedreáis?”
Juan 10:32
No solo no le podían acusar de palabra alguna, sino tampoco
de obra alguna. Él era sin pecado de palabra o de obra. ¿De qué le podían
acusar?, ¿de andar haciendo bien a la gente?
“Jesús le respondió: Si he hablado mal,
testifica en qué está el mal;
y si bien, ¿por qué me golpeas?”
Juan 18:23
Cuando se
encontraba en un juicio injusto, le interrogaban para tratar de hallar algo de
qué acusarle. El Señor Jesús le dice al sumo sacerdote, si quieres pregunta a
la gente, todos saben lo que enseño, nunca me he escondido sino que he enseñado
en las sinagogas y en el templo a plena luz del día.
“el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca.”
1ª Pedro 2:22
El apóstol Pedro, haciendo un llamado a los creyentes a
seguir las pisadas de Jesús, dijo, que Jesús nunca pecó ni engañó a nadie.
“Y sabéis que él apareció para quitar
nuestros pecados,
y no hay pecado en él.”
1ª Juan 3:5
El apóstol Juan
también afirma que Cristo no pecó.
“Y Pilato dijo a los principales
sacerdotes, y a la gente:
Ningún delito hallo en este hombre.”
Lucas 23:4
El mismo Pilato, después de que habían azotado a Jesús con
la finalidad de hacerle confesar algún crimen, tuvo que reconocer que Cristo
era inocente.
“Respondiendo el otro, le reprendió,
diciendo:
¿Ni aun temes tú a Dios, estando en la misma condenación?
Nosotros, a la verdad, justamente padecemos,
porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos;
mas éste ningún mal hizo.”
Lucas 23:40-41
También uno de los ladrones que fue crucificado al lado del
Señor, reconoció la inocencia del Señor.
“diciendo: Yo he pecado entregando sangre
inocente…”
Mateo 27:4
Hasta el mismo Judas, quien traicionó a Jesús, devolvió las
monedas reconociendo que había entregado a un inocente.
·
Espiritualidad genuina
Pasajes a considerar: Mateo 23:23-28
“ ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!
porque diezmáis la menta
y el eneldo y el comino,
y dejáis lo más
importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe.
Esto era necesario
hacer, sin dejar de hacer aquello.
¡Guías ciegos, que coláis el mosquito, y tragáis el
camello!
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!
porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato,
pero por dentro estáis llenos de robo y de
injusticia.
¡Fariseo ciego! Limpia primero lo de dentro del
vaso y del plato,
para que también lo de fuera sea limpio.
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!
porque sois semejantes a sepulcros blanqueados,
que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos,
mas por dentro están llenos de huesos de muertos y
de toda inmundicia.
Así también vosotros por fuera, a la verdad, os
mostráis justos a los hombres,
pero por dentro estáis llenos de hipocresía e
iniquidad.”
Mateo 23:23-28
La vida espiritual del Señor Jesús era sin ostentación, no
hacía las cosas para buscar gloria o alabanza de los hombres. Muchas veces se
apartaba para tener un tiempo de genuina comunión con el Padre.
Apartado en silencio para orar, pero sin promover el
ascetismo, ya que luego volvía a estar en compañía de otros. Sin hipocresías,
no se mostraba como un vaso limpio solo por fuera, sino también por dentro.
·
Fidelidad
Pasajes a considerar: Hebreos 3:1-6
“Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento
celestial,
considerad
al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión,
Cristo
Jesús;
el cual es fiel al que le constituyó,
como también lo fue Moisés en toda la casa de Dios.
Porque de tanto mayor gloria que Moisés es estimado
digno éste,
cuanto tiene mayor honra que la casa el que la
hizo.
Porque toda casa es hecha por alguno;
pero el que hizo todas las cosas es Dios.
Y Moisés a la verdad fue fiel en toda la casa de
Dios, como siervo,
para testimonio de lo que se iba a decir;
pero Cristo como hijo sobre su casa, la cual casa
somos nosotros,
si retenemos firme hasta el fin la confianza y el
gloriarnos en la esperanza.”
Hebreos 3:1-6
Jesús
fue fiel, confiable al Señor. No abandonó la misión aunque todos lo
abandonaron. La exhortación del pasaje a que nosotros también podamos hacer
firme nuestra profesión. Hemos sido llamados a ser un cuerpo, una iglesia local
y si queremos valorar este llamado es
necesario que atendamos a nuestra salvación, que nos congreguemos, que sirvamos
bajo la autoridad de la iglesia y conforme a los dones que el Señor nos haya
dado. Que seamos fieles al Señor, no como Jesús quién es digno de mayor gloria,
sino como Moisés, como siervo en la casa de Dios. Y al final decir, siervos
inútiles somos, pues lo que debimos hacer, hicimos.
·
Humildad
Pasajes a considerar: Mateo 11:29
“Llevad mi yugo sobre vosotros,
y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón;
y hallaréis descanso para vuestras almas;”
Mateo 11:29
Cristo no era soberbio como los maestros duros que ataban
cargas pesadas en los hombros de los hombres. Él es humilde y tierno, y nos
ofrece una vida de descanso para nuestras almas.
·
Valor
Pasajes a considerar: Lucas 9:51
“Cuando se cumplió el tiempo en que él había de ser recibido arriba,
afirmó su rostro para ir a Jerusalén.”
Lucas 9:51
Aunque el Señor era humilde, aun así era valiente, decidido
y enfrentaba con valor toda situación y a persona. Pero en especial, su valor
se ve claramente en su determinación para ir a la cruz, menospreciando todo
para cumplir con la misión que tenía del Padre celestial.
·
Serenidad y dominio propio
Pasajes a considerar: Isaías 53:7
“Angustiado él, y afligido, no abrió su boca;
como cordero fue llevado al matadero;
y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció,
y no abrió su boca.”
Isaías 53:7
Observamos y nos maravillamos de la serenidad de Jesús en
los momentos de mayor aflicción por parte de sus acusadores. Golpes, burlas,
azotes, maldiciones… y el profeta lo compara a un cordero llevado a los
trasquiladores.
·
Compasión
Pasajes a considerar: Mateo 9:36; Lucas 7:11-17; Hebreos
4:15
“Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas;
porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen
pastor.”
Mateo 9:36
Veía las multitudes de una manera diferente a como
acostumbramos verlas hoy en día en nuestras comunidades urbanas. Nosotros hemos
llegado a ver sin compasión, tratando de ser indiferentes a tanta gente. Pero
para el Señor nadie era insignificante. Él los veía con compasión y les hablaba
y enseñaba. Los veía con compasión y les daba de comer. Él los veía un rebaño
que necesitaba de un pastor.
“Aconteció después, que él iba a la ciudad que se
llama Naín,
e iban con él muchos de sus discípulos, y una gran
multitud.
Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad,
he aquí que llevaban a enterrar a un difunto, hijo
único de su madre, la cual era viuda;
y había con ella mucha gente de la ciudad.
Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y
le dijo: No llores.
Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo
llevaban se detuvieron.
Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate.
Entonces se incorporó el que había muerto, y
comenzó a hablar.
Y lo dio a su madre.
Y todos tuvieron miedo, y glorificaban a Dios,
diciendo: Un gran profeta se ha levantado entre
nosotros;
y: Dios ha visitado a su pueblo.
Y se extendió la fama de él por toda Judea,
y por toda la región de alrededor.”
Lucas 17:11-17
¡Qué compasión! Ve a una mujer viuda con su único hijo
muerto. Ya sin nadie y sin heredero. Y el Señor le consuela y le entrega a su
hijo vivo.
“Porque no tenemos un sumo sacerdote
que no pueda compadecerse de nuestras debilidades,
sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza,
pero sin pecado.”
Hebreos 4:15
Los creyentes
hebreos estaban siendo tentados a abandonar al Señor, estaban atravesando un
tiempo de debilidad, y el escritor les anima a llegar delante de Dios en
oración, sabiendo que él es compasivo.
·
Abnegación
Pasajes a considerar: Romanos 15:3; 2ª Corintios 8:9;
Juan 10:18
“Porque ni aun Cristo se agradó a sí mismo…”
Romanos 15:3
Ni siquiera él se
agradó a sí mismo. Es un llamado a la abnegación por el bien del hermano. A
negarnos a nosotros mismos por causa de Cristo. Para edificación, para
soportar, para cuidar lo que Cristo compró con su sangre. Para tratar de traer
a otros para Cristo.
“Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo,
que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico,
para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.”
2ª Corintios 8:9
Él se negó a sí
mismo, y por él somos enriquecidos. Ahora nosotros podemos negarnos, claro en
mucha menor medida, y bendecir a otros, tal vez no enriquecerlos, pero sí que
la abundancia de unos supla la escasez de otros.
“Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo.
Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar.”
Juan 10:18
Su entrega fue total y fue voluntaria. Se negó a sí mismo
sin que nadie le quitara la vida.
Conclusión.
Nuestro Señor Jesucristo es glorioso y esto lo podemos
observar en su carácter, en ningún otro ser humano se puede encontrar tanta
belleza.
En primer lugar, él es perfecto para ser presentado como el
cordero sin mancha y sin contaminación en expiación de nuestros pecados. El
perfecto Hijo de Dios, se hizo pecado por nosotros. (2ª Corintios 2:21)
En segundo lugar, por su obediencia, nosotros podemos ser
obedientes. Él es nuestra justicia al creer en él. Delante del Padre celestial
somos justificados en Cristo. Por la obediencia de uno, los muchos somos hechos
justos. (Romanos 5)
En tercer lugar, Jesucristo es el modelo para todo ser
humano. Los creyentes somos transformados por la gracia de Dios, con la obra
del Espíritu Santo a semejanza de nuestro Señor Jesucristo.
.
Caminemos con Cristo con toda diligencia para tener un
carácter semejante al de él, para la gloria de Dios.
[1]
MARTINEZ, J. (2003) Cristología básica. Contemplando la gloria de Cristo.
Editorial Clie. Barcelona, España. 207 p.
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